Representante de UCR plantea fusionar U públicas para bajar duplicidades y concentrar talento
Keilor Rojas asegura haber estudiado el tema durante los últimos 10 años, a partir de la unificación de centros de estudios superiores a lo largo de Europa.
¿Se imagina una fusión entre la Universidad Nacional (UNA) y la Universidad Estatal a Distancia (UNED) o entre el Instituto Tecnológico (TEC) y la Universidad Técnica Nacional (UTN)?
Ese es uno de los planteamientos en los que el representante del Área de Ciencias Básicas ante el Consejo Universitario de la Universidad de Costa Rica (UCR), Keilor Rojas, trabaja a título personal desde hace más de una década.
"Se trata de una propuesta preliminar que, obviamente, puede ser sujeto a discusión, puede ser solo una de las opciones o puede haber algunas otras, inclusive involucrando a la Universidad de Costa Rica con cualquiera de las otras universidades.
"El tema de esa propuesta en particular es que, por ejemplo, y yo fui estudiante del Tecnológico y también participé en la Junta Conformadora de la UTN, entonces digamos que conozco a ambas; ambas tienen una naturaleza tecnológica y técnica que podía complementarse muy bien, que podía fortalecer las sinergias entre ellas y tienen de alguna manera una misión que pueden compartir. De la misma manera, la Universidad Nacional con la UNED", comentó el exviceministro de Ciencia y Tecnología (2011-2014) en una entrevista con Teletica.com.
Desde el punto de vista de Rojas, esto permitirá simplificar la gobernabilidad tanto a lo interno de la institución como entre universidades, como puede ser el caso del Fondo Especial para la Educación Superior (FEES).
Al menos esa es la experiencia que el biólogo ha extraído de fusiones ocurridas en Europa, específicamente en Alemania, Dinamarca, Finlandia y Estonia.
"Cuando se unen las universidades o los centros de investigación, se hacen más fuertes. Se han visto varias ventajas de que exista esa oportunidad; por ejemplo, una es reducir costos, otra es reducción de duplicidades, hay otra que es tal vez la más importante, que es la concentración de talentos que puedan trabajar juntos, que haya más personas que puedan hacer sinergias.
"También es muy importante el aprovechamiento de los recursos y la maximización del impacto que puedan tener las universidades que se unen, que, siendo separadas, podrían tener algún impacto, pero juntas lo pueden hacer mucho mejor. Esa es básicamente la ventaja y entonces uno pensaría que en Costa Rica esa podría ser una opción", destacó el científico.
El investigador plantea cuestionarse, por ejemplo, por qué es que Costa Rica tiene cinco casas de enseñanza superior, y no más o solo una. Rojas recordó que en el país muchas veces ha imperado la coyuntura, mas no la planificación.
De ahí que, en un contexto de limitaciones de recursos, con las necesidades que tiene la sociedad en la actualidad, además de la irrupción de la inteligencia artificial y nuevos modelos educativos, sea posible al menos entrar a discutir algunas alternativas.
"Nada es imposible, pero yo lo veo un poco difícil. Las cinco en una sola porque cada universidad ha tenido su historia particular, tiene sus características particulares que la diferencian. Pero algunas de ellas yo sí lo vería por las afinidades específicas que tienen", respondió al ser cuestionado sobre cuán probable ve una fusión de las cinco universidades.
Pero a ese contexto, el representante ante el Consejo Universitario le agregó que es necesaria voluntad política. Y ahí fue enfático en que las fuerzas de las autoridades académicas deben concentrarse primero en la negociación del presupuesto universitario de 2027.
Valga recordar que el Gobierno de la República pretende congelar los planes de gastos de los centros de enseñanza superior para el próximo año, mientras que el Consejo Nacional de Rectores (Conare) insiste en buscar un alza de 2,94%, algo calificado de irracional y abusivo por el actual ministro de Educación Pública, Leonardo Sánchez.
"A mí me parece que el estar solicitando incrementos siempre, o tratar y pensar en medidas de ajuste, de optimización, de sinergias, una solución también podría pasar por la fusión, y que también entiendo que tiene que ser un proceso manejado y planeado a mediano y largo plazo, pero es una opción que a mí me parece muy importante, y dada la experiencia internacional de otras universidades en diferentes países del mundo, siempre se ha visto que se han fortalecido y que han mejorado y que han aumentado el impacto. Entonces, ¿por qué no hacerlo? O al menos discutirlo aquí en el país", insistió el científico.
El investigador dijo entender que algunos liderazgos puedan tener algún tipo de reticencia, pues es consciente de que probablemente quiere ser visto como una persona que llevó al cierre de una institución. No obstante, recordó que esa es solo una forma de pensarlo, y que también existe la alternativa de contribuir a la creación de casas educativas más grandes y fuertes.
Rojas cree que esa es parte de la reflexión que debe hacerse entre académicos, por la autonomía que otorgan los artículos 84 y 85 de la Constitución Política a estos centros educativos.

