POR Diana Vásquez | 12 de junio de 2026, 18:55 PM

En las montañas de Vara Blanca de Heredia, donde el frío y la neblina forman parte del paisaje cotidiano, una familia ha encontrado la manera de compartir con los visitantes el fruto de su trabajo y dedicación. Se trata de Rafael Barboza y sus seres queridos, quienes han convertido su extensa plantación de fresas en una experiencia turística que permite a las personas acercarse al campo, conocer el proceso de cultivo y disfrutar del sabor fresco de uno de los frutos más apreciados del país.

La aventura comienza desde el primer momento con una cálida bienvenida. Los visitantes son recibidos con un delicioso batido de fresas preparado con fruta fresca de la finca, una bebida ideal para tomar energías antes de iniciar el recorrido entre los cultivos (ver video adjunto).

A medida que avanzan por los senderos de la propiedad, los participantes descubren extensos fresales cultivados con esmero por esta familia herediana. Rodeados por el verde de las montañas y acompañados por el característico clima de la zona, los visitantes tienen la oportunidad de cosechar sus propias fresas, una actividad que permite conocer de cerca el trabajo que hay detrás de cada fruto que llega a la mesa.

La experiencia se desarrolla en medio de un paisaje que parece sacado de una postal. La neblina desciende suavemente sobre los cultivos mientras las bajas temperaturas recuerdan por qué Vara Blanca es una de las regiones agrícolas más especiales del país. 

Esta combinación de naturaleza, tradición y contacto directo con la tierra convierte el recorrido en una actividad ideal para familias, parejas y amantes de las fresas.

Al finalizar la cosecha, la experiencia reserva un dulce premio para los visitantes. Fresas frescas acompañadas de chocolate y leche condensada ponen el broche de oro a una jornada llena de sabores y momentos memorables. Además, quienes deseen llevarse un recuerdo pueden adquirir diferentes souvenirs relacionados con la actividad y la finca.

Más que un recorrido turístico, esta iniciativa representa el esfuerzo de una familia que ha encontrado en la agricultura una forma de compartir su pasión con otras personas. Cada visitante no solo disfruta de las fresas, sino que también conoce la historia, el trabajo y la dedicación que hay detrás de cada cosecha.

Para quienes buscan una experiencia diferente en contacto con la naturaleza, entre montañas, neblina y el aroma de las fresas recién cortadas, este recorrido en Vara Blanca se convierte en una opción que vale la pena vivir. 

Las personas interesadas pueden reservar su espacio comunicándose al 6073-1206 y descubrir de primera mano el encanto de una tradición familiar cultivada con amor.

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