POR Diana Vásquez | 4 de agosto de 2026, 18:55 PM

Desde su nacimiento, Marco Uribe ha enfrentado desafíos que para muchos parecerían imposibles de superar. Nació con mielomeningocele, una condición congénita que ha marcado gran parte de su vida y que lo ha llevado a someterse a más de 40 cirugías en busca de mejorar su salud y su calidad de vida (ver video adjunto).

Como consecuencia de esta condición, Marco presenta dificultades en su movilidad. Sin embargo, lejos de permitir que esto defina su futuro, ha decidido convertir cada obstáculo en una oportunidad para demostrar de lo que es capaz.

A lo largo de los años ha incursionado en diferentes disciplinas deportivas, entre ellas el levantamiento de pesas, el baloncesto y el boliche, encontrando en el deporte una herramienta para fortalecer tanto su cuerpo como su espíritu. Además, alcanzó otra importante meta personal al aprender a conducir un automóvil, un logro que representa independencia y superación.

En este camino no ha estado solo. Su padre, José Uribe, ha sido su principal apoyo, acompañándolo en cada etapa del proceso y motivándolo diariamente a seguir adelante, incluso en los momentos más difíciles. Su respaldo ha sido fundamental para que Marco continúe enfrentando los retos con determinación y optimismo.

Hoy, la historia de Marco Uribe es un ejemplo de perseverancia, esfuerzo y valentía. Su testimonio inspira a quienes enfrentan cualquier tipo de adversidad y recuerda que, muchas veces, las mayores barreras no son físicas, sino mentales. Con cada meta alcanzada, demuestra que la actitud, la disciplina y el apoyo de quienes nos rodean pueden abrir el camino hacia una vida llena de posibilidades.

Lea también

MasQN

Don Miguel Rojas mantiene viva su pasión por el campo a los 83 años

Cada mañana llega a su finca en El Coyol de Alajuela. El trabajo diario mantiene activa su vida y fortalece su vínculo con el campo.