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Tico en Israel: "Es feo sentir que no sabés si volverás a ver a tus seres queridos"
El viaje de placer que se convirtió en pesadilla. Al igual que muchos ticos, Johan Sandí espera oportunidad para regresar a casa.
Lo que comenzó como un viaje de turismo terminó convertido en una experiencia de supervivencia. El costarricense Johan Sandí llegó a Tel Aviv el 28 de febrero de este año sin imaginar que, en cuestión de horas, quedaría atrapado en medio del conflicto entre Israel, Estados Unidos e Irán.
Ese mismo día, mientras se encontraba en el área de migración, inició la escalada del conflicto. Desde ese momento, su realidad cambió por completo: dejó de ser turista para convertirse en sobreviviente.
Durante más de un mes, Sandí vivió en constante incertidumbre. Se trasladaba de hotel en hotel, en movimientos estratégicos para evitar zonas de impacto. Sin embargo, ningún lugar era completamente seguro.
Gran parte de sus días transcurrieron dentro de refugios antiaéreos —espacios reducidos cargados de tensión— donde el silencio solo se rompía con el sonido de alarmas y explosiones.
Salir del país tampoco era una opción sencilla. Las rutas aéreas eran prácticamente inexistentes, mientras que las terrestres implicaban riesgos aún mayores: retenes armados, secuestros y ataques.
A pesar del peligro, decidió huir junto a una amiga.
La única alternativa fue recurrir a intermediarios, quienes les cobraron 6 mil shekels —cerca de un millón de colones por persona— para trasladarlos hacia Jordania. El viaje, sin embargo, no ofrecía ninguna garantía de seguridad.
Tras horas marcadas por el miedo, lograron cruzar la frontera. Pero incluso en territorio jordano, la incertidumbre continuó: fueron interceptados en múltiples ocasiones por hombres armados.
Finalmente, consiguieron llegar a un aeropuerto y tomar un vuelo hacia Roma, un trayecto que marcó el inicio del regreso a casa.
Días después, Sandí arribó a Costa Rica. Volvió con una maleta más ligera, pero con una memoria cargada de experiencias que evidencian lo que significa sobrevivir en medio de la guerra.