POR Mariela Montero Salazar | 10 de mayo de 2026, 8:00 AM

Helen Villanueva Vargas, directora y docente del Liceo Rural Roca Quemada en Alto Chirripó, se convirtió en la primera mujer indígena en recibir el Galardón a la Excelencia Docente Mauro Fernández Acuña, la máxima distinción otorgada por el Ministerio de Educación Pública (MEP).

Con 19 años de trayectoria en el MEP, Villanueva impulsó un modelo integral que busca garantizar que estudiantes indígenas puedan permanecer en el sistema educativo pese a las barreras geográficas, sociales y económicas que enfrenta la zona.

Su proyecto nació en una de las regiones más vulnerables del país, donde durante años muchos estudiantes abandonaban las aulas por las largas distancias, la falta de transporte o las dificultades para regresar a sus hogares.

En conversación con Teletica.com, la educadora explicó cómo lograron cambiar esa realidad.

¿Qué significa para usted ser la primera mujer indígena en recibir este reconocimiento?

Para mí es un privilegio, porque visibiliza el liderazgo de las mujeres en los centros educativos indígenas. Es un orgullo y también una motivación para seguir fortaleciendo y motivando a otras compañeras y centros educativos, porque en los territorios indígenas se realizan trabajos extraordinarios.

Muchas personas hablan de educación desde un escritorio, pero usted vive esta realidad en el territorio indígena. ¿Cómo describiría los desafíos que enfrentan estos estudiantes?

La educación indígena es compleja debido a las condiciones de acceso. Hay territorios de difícil acceso, comunidades en vulnerabilidad, limitaciones geográficas y ríos sin puentes. Son muchos desafíos, pero lo más motivante es ver que, a pesar de todo, los estudiantes mantienen las ganas de seguir estudiando.

¿Cómo nació la estrategia para evitar que más estudiantes abandonaran las aulas?

Cuando iniciamos, vimos que muchas estudiantes indígenas no tenían oportunidad de continuar sus estudios. Hoy casi el 50% de la población estudiantil son mujeres que siguen estudiando, y eso es muy significativo, porque la educación no debe verse como un privilegio, sino como un derecho.

¿En qué consiste ese modelo integral que impulsaron en Roca Quemada?

El proyecto visibiliza los desafíos que enfrentan los estudiantes y busca responder con acciones concretas. No solo es una estrategia educativa para evitar la deserción, sino una oportunidad para mejorar la calidad y la igualdad. Incluye transporte adaptado al contexto, albergues para estudiantes que caminan más de ocho horas y un centro de atención integral que permita a las mujeres estudiar, continuar y liderar.


¿Por qué era importante atender también el entorno familiar y social?

Porque si no entendemos el contexto, las vulnerabilidades y las condiciones geográficas y socioeconómicas, jamás podremos ayudar realmente desde el aula. Si solo vemos lo que ocurre dentro de la clase y no vamos más allá, difícilmente podremos ofrecer una educación equitativa.

¿Qué tan grave era el problema de deserción cuando iniciaron?

En 2015 una estadística nos señalaba como una de las zonas con mayor deserción escolar: más del 50% de los estudiantes estaban en rezago o excluidos del sistema educativo. Eso nos obligó a buscar soluciones reales y estudiar cómo apoyarles para garantizar su permanencia.

¿Qué siente cuando sabe que hoy muchos estudiantes lograron seguir estudiando gracias a esta iniciativa?

Es muy motivante, porque demuestra las ganas de superación que tienen los estudiantes y el enorme esfuerzo que hacen para salir adelante.

Usted mencionó que muchas decisiones se toman lejos de esta realidad. ¿Qué hace falta entender sobre la educación indígena?

Es una realidad compleja y muchas veces cuesta entender el contexto desde donde se toman las decisiones administrativas o normativas. Pero el modelo integral de Roca Quemada abrió oportunidades no solo para nuestros estudiantes, sino también para otros centros educativos vulnerables y territorios indígenas.

¿Qué cambios concretos logró impulsar este proyecto?

Hoy existe una normativa en los CTP que permite utilizar camiones para transportar estudiantes. Gracias a esas gestiones, otros centros educativos también han podido replicar este modelo.

¿Qué significa para estos estudiantes poder mantenerse en las aulas?

Es una gran oportunidad y una motivación para ellos. Sin este proyecto, muchos estudiantes no tendrían posibilidad de estudiar, porque caminan hasta ocho horas para llegar al centro educativo y no podrían regresar a sus hogares el mismo día. Tampoco tendrían acceso a transporte. Para ellos, esto representa esperanza.

¿Cuál es su mensaje final para los estudiantes?

Este reconocimiento es de ustedes y para ustedes.

@teleticacom Docente del año explica cómo logró evitar que estudiantes indígenas abandonaran las aulas. Más información en Teletica.com. 📲 #CostaRica #Docente #Estudiantes #indígenas ♬ sonido original - Teletica.com


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