POR | 6 de mayo de 2026, 15:35 PM
MSc. Henry Álvarez / coach en desarrollo humano, liderazgo y familia.
En estos últimos años ha aumentado la violencia, no solo en las calles, sino en los centros educativos, y hasta en las instituciones públicas, los funcionarios han sido objeto de violencia. ¿Qué está pasando?
La violencia no tiene una sola causa, tiene una combinación de factores sociales, psicológicos y espirituales que interactúan entre sí. A continuación, lo explicaré.
Factores sociales
Desigualdad acompañada con las condiciones de pobreza.
Cuando hay grandes diferencias económicas o falta de oportunidades, aumenta la frustración, la impotencia, el resentimiento, y estos sentimientos, cuando se acumulan, llegan a la ira y el enojo descontrolado.
Entornos familiares disfuncionales
Crecer en hogares con violencia, abuso, con falta de afecto, con patrones rígidos, puede llevar a conductas agresivas.
Falta de educación y oportunidades
La ausencia de acceso a educación de calidad limita habilidades para resolver conflictos de manera pacífica, la falta de herramientas sociales para socializar con sus compañeros y su entorno social, lo convierte en una persona intolerante, que en cualquier situación lo lleva a la violencia como su único recurso.
Influencia del entorno (barrio o comunidades violentas)
Vivir en contextos donde la violencia común puede hacer que se perciba como algo “normal” o necesario para sobrevivir, aquí nos encontramos con un problema de carácter espiritual porque ya lo veo tan “normal”, que ya no siento nada, lo que se llamaría una “conciencia cauterizada”.
Consumo de alcohol y drogas
Estas sustancias reducen el autocontrol y aumentan la impulsividad. Lamentablemente el consumo va en aumento.
Medios de comunicación y cultura
La exposición constante a la violencia en redes sociales, videojuegos, televisión, entre otros, puede desensibilizar y reforzar conductas agresivas. Los niños están expuestos, y se convierte como en una "droga cibernética".
Debilidad institucional
Cuando hay poca confianza en la justicia o impunidad, las personas pueden recurrir a la violencia como solución; hay que aplicar la justicia con veracidad, que venga a ser un elemento que ayude a reducir la violencia, como un medidor de aplicación en consecuencia a la conducta agresiva.
Los otros factores que son los psicológicos y el espiritual los explicaré en los próximos artículos.
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