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La falta de orden en la Comisión de Asuntos Jurídicos impidió que la contralora general de la República, Marta Acosta, pudiera atender a las consultas de los diputados de ese órgano.

Acosta esperó más de una hora para responder a las inquietudes de los legisladores sobre el proyecto para la reducción de beneficios fiscales y ajuste de tarifas en rentas de capital, parte de la atrasada agenda en la negociación con el Fondo Monetario Internacional.

La idea era que el órgano conociera la posición de la Contraloría sobre esta iniciativa presentada por el Ejecutivo; sin embargo, fue imposible que la comisión liderada por la liberacionista Franggi Nicolás agotara el trámite de las mociones previas a esa audiencia.

La sesión arrancó poco después de la 1 p. m. y se entrabó casi de inmediato con la discusión de una moción de prórroga para el expediente 22.354, ley de impuesto a la lotería.

La iniciativa, también parte de la agenda FMI, está próxima a vencer y por eso era urgente votar esa ampliación porque el texto ni siquiera se ha discutido en ese órgano.

Pedro Muñoz (PUSC) y la propia Nicolás se quejaron de la desidia del Poder Ejecutivo por convocar proyectos relativos a ese acuerdo y luego culpar a la Asamblea por sus vencimientos.

Recordaron, además, que el Gobierno ha protagonizado “rabietas” en las que desconvoca toda la agenda de golpe, como sucedió semanas atrás, lo que complica el trabajo de las comisiones.

También se votó no conocer el proyecto de beneficios fiscales hasta después de la audiencia de Acosta, pero ahí inició el desorden.

El diputado verdiblanco, Jorge Fonseca, solicitó revisar la forma en que se registraron las votaciones de ambas mociones, pero ni la presidenta ni el Departamento de Servicios Técnicos lograron precisar cómo habían quedado ambas votaciones.

Luego de una larga discusión, se tuvo que tomar un receso para revisar los videos y poder tener certeza sobre ese punto.

En medio de eso sucedió que el frenteamplista José María Villalta intentó conectarse a la sesión desde su despacho pero bajo una cuenta de “invitado” y no la oficial de diputado.

Esa situación provocó un nuevo choque entre Servicios Técnicos y la comisión sobre la legalidad de ese ingreso, pues el primero decía que no podía participar de manera oficial.

Fue tal el problema que a Villalta se le pidió explicar su situación en medio de un receso, en el que se quejó de cómo era posible que un "tecnicismo" le cercenara su derecho a participar de la sesión.

Al final, faltando solo 10 minutos para terminar, la presidencia le permitió al diputado ingresar y procedió a disculparse con Acosta, quien se ofreció a volver a participar de la sesión la próxima semana.