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Una secuencia de sismos ocurridos este jueves en Nueva Zelanda, de magnitudes 7.3, 7.5 y 8.1, provocó un tsunami en todo el Pacífico y, específicamente, en Costa Rica se registró un aumento del nivel mar de hasta 18 centímetros.

Así lo confirmó Silvia Chacón, oceanógrafa y coordinadora del Sistema Nacional de Monitoreo de Tsunamis de Costa Rica (Sinamot).

Según la experta, los tsunamis generados por los sismos que se producen en esta zona del Pacífico, cerca de Nueva Zelanda, en las islas de Kermadec, son de gran impacto para el territorio costarricense.

“La zona donde fue el epicentro de estos sismos es muy peligrosa para Costa Rica porque la energía de los tsunamis generados ahí nos llega fuerte. Sabíamos que la magnitud del sismo no era grande para afectar al otro lado del Pacífico donde estamos, sin embargo, alrededor de la medianoche recibimos información que nos indicaba que sí íbamos a tener corrientes fuertes, a pesar de que en el país manejábamos que no”, dijo Chacón.

Como medida de prevención, el Sinamot y la Comisión Nacional de Emergencias (CNE) se reunieron durante la madrugada y se elevó el nivel de alerta como medida de seguridad, aunque se sabía desde un principio que no iba a pasar nada grave.  

Se recomendó a los turistas y a pescadores, en la costa del Pacífico costarricense, alejarse del mar porque se esperaban corrientes fuertes cerca de muelles, desembocaduras de ríos y manglares.

“Sabemos, por análisis de amenazas que hemos hecho, que los tsunamis de esta zona de Nueva Zelanda afectan principalmente la Península de Osa, por eso les pedimos a las personas que realizan pesca artesanal tener cuidado. Monitoreamos durante la madrugada los mareógrafos y vimos cómo el tsunami iba llegando a Chile, Islas Galápagos, Isla del Coco y nos dimos cuenta de que realmente no iba a ser amenaza”, comentó Chacón.

El mareógrafo del Sinamot en la Isla del Coco marcó una variación del nivel del mar de hasta 8 centímetros y el de Quepos registró 18 centímetros en altura de olas.

Una vez confirmado que el cambio y las variaciones fueron muy pequeñas, el Sinamot y la CNE cancelaron la vigilancia y la alerta.  

Según Silvia Chacón, los tsunamis pueden ser pequeños y este en específico es el número 39 que se registra en Costa Rica desde 1746.

“Nuestros pueblos tienen tradiciones orales relacionadas con tsunamis, por lo que sabemos que sí han ocurrido. De los 39 ya registrados, alrededor de la mitad, unos 20, no han causado nada y fueron registrados únicamente en los instrumentos como el de hoy; es decir, nadie vio nada solo los mareógrafos, pero en los otros sí hubo cambios visibles en el mar”, finalizó Chacón.