25 de marzo de 2026, 13:38 PM

Dr. Alexander López / Académico de la Universidad Nacional de Costa Rica.​

Los pasos marítimos estratégicos son rutas o puntos geográficos clave en los océanos y mares que resultan fundamentales para la navegación, el comercio internacional y la seguridad global. Generalmente, se trata de estrechos, canales o corredores marítimos por donde transita una gran cantidad de barcos que transportan mercancías, recursos energéticos y bienes esenciales entre distintas regiones del mundo. 

Estos pasos tienen una importancia económica enorme, ya que permiten acortar distancias y reducir costos en el transporte marítimo

Los principales pasos marítimos son el canal de Suez que une al Mediterráneo con el mar Rojo, y que es esencial para el comercio entre Europa y Asia, ya que evita rodear África. 

El canal de Panamá que une el océano Atlántico con el Pacífico. Es clave para el comercio entre América, Asia y otras regiones. 

El estrecho de Ormuz es vital para el transporte de petróleo, ya que por él pasa una gran parte del suministro energético mundial. 

Y el estrecho de Malaca, ubicado entre Malasia, Indonesia y Singapur, es una de las rutas más transitadas del mundo y conecta el océano Índico con el Pacífico. 

Los pasos marítimos estratégicos son fundamentales para el funcionamiento del sistema económico global, ya que actúan como arterias principales por donde circula la mayor parte del comercio internacional. 

En un mundo cada vez más interconectado, el transporte marítimo mueve cerca del 80% de las mercancías a nivel mundial, y gran parte de este flujo depende de rutas específicas que atraviesan estrechos y canales clave.

Desempeñan igualmente un papel clave en las cadenas globales de suministro, ya que funcionan como puntos de conexión indispensables entre los principales centros de producción, distribución y consumo del mundo. En un sistema económico globalizado, donde los productos se fabrican en diferentes países antes de llegar al consumidor final, la eficiencia del transporte marítimo es esencial. 

Además de su valor económico, los pasos marítimos estratégicos tienen una gran relevancia geopolítica. El control de estos puntos puede otorgar ventajas a los países que los administran, ya que pueden influir en el flujo del comercio mundial e incluso en situaciones de conflicto. Sin embargo, estos pasos también pueden representar vulnerabilidades. Al concentrar tanto tráfico marítimo en espacios reducidos, cualquier bloqueo, accidente o conflicto puede interrumpir el comercio internacional. Esto ocurrió, por ejemplo, durante el incidente del buque Ever Given en el canal de Suez en 2021, que paralizó temporalmente una de las rutas más importantes del mundo (Más detalles del caso aquí). 

En virtud de la situación de guerra en el Medio Oriente, el estrecho de Ormuz se ha convertido en el paso marítimo más noticioso de las últimas semanas, y en efecto, es uno de los más importantes del mundo, tanto desde el punto de vista económico como geopolítico. Ubicado entre Omán e Irán, conecta el golfo Pérsico con el océano Índico, siendo una de sus características principales su reducida anchura. 

En su punto más estrecho mide aproximadamente 33 kilómetros, aunque las rutas de navegación utilizadas por los barcos son aún más angostas, con canales separados para entrada y salida del tráfico marítimo. Esto lo convierte en un “cuello de botella” natural, donde el tránsito de buques está altamente concentrado. 

 El estrecho presenta aguas relativamente poco profundas en algunas zonas, lo que obliga a que la navegación se realice por rutas bien definidas y controladas. Además, su configuración incluye varias islas, muchas de ellas bajo control iraní, que tienen importancia tanto geográfica como estratégica, ya que permiten vigilar el tránsito marítimo. 

Su relevancia estratégica radica principalmente en que por este estrecho transita una gran parte del petróleo exportado a nivel mundial. Los principales países productores del golfo Pérsico, como Arabia Saudita, Irak, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos, dependen de esta ruta para llevar sus recursos a los mercados internacionales. Como resultado, cualquier interrupción en el flujo a través del estrecho puede generar un impacto inmediato en los precios del petróleo y, en consecuencia, en la economía global. 

En conclusión, el estrecho de Ormuz tiene un alto valor geopolítico y geoeconómico, como se ha visto recientemente. Su control tiene la capacidad de influir directamente en la economía global, la seguridad energética y las relaciones internacionales. Por ello, no es solo una ruta comercial, sino un espacio geográfico clave para el funcionamiento del sistema económico global.  

Las opiniones expresadas por nuestros colaboradores corresponden únicamente a sus opiniones y no reflejan las de Teletica.com, su empresa matriz o afiliadas.

TelegramTeleticacom