POR Eric Corrales | 10 de marzo de 2026, 10:14 AM

La Embajada de Costa Rica y el Consulado General en Doha informaron que el pasado sábado 7 de marzo se concretó la repatriación segura de ocho ciudadanos costarricenses que se encontraban temporalmente en Catar, en medio de la situación de seguridad tras la guerra en el Medio Oriente.

Según explicó la Cancillería, los ticos salieron de Doha en vuelos especiales de evacuación operados por Qatar Airways con destino a Madrid y París

"La operación fue posible gracias al seguimiento permanente y la coordinación consular, que incluyó comunicación constante con las personas afectadas, acompañamiento y asistencia durante todo el proceso hasta su salida del país", indicaron.

Desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, la Embajada y el Consulado General han mantenido contacto cercano con la comunidad costarricense residente en Catar, que actualmente supera las 150 personas

Lea también

Nacional

Tica repatriada desde Medio Oriente: "No sabes si en algún momento te puede caer algo desde el cielo"

De acuerdo con la Cancillería, al menos 30 costarricenses lograron salir de distintos emiratos rumbo a Europa.

Las autoridades diplomáticas dijeron que seguirán informando a los nacionales sobre la evolución de la situación en Medio Oriente, así como las recomendaciones de seguridad y los mecanismos de comunicación disponibles.

Según datos actualizados de la Cancillería, al menos 757 ticos viven en países impactados por las recientes operaciones militares, de los cuales 300 están en Israel y Palestina.

Entre los que permanecen atrapados o piden ser repatriados, están los que viajaron por turismo y quedaron en medio de las tensiones.

Datos de contacto del Consulado en Catar:

  • Emergencias consulares: +974-33674058.
  • Otras consultas: +974-6613-4894.
  • Correo electrónico: concr-qa@rree.go.cr.

    Lea también

    Internacional

    Alerta en Medio Oriente: más de 750 ticos están en la zona del conflicto

    “Cada sirena es un pico de ansiedad”, relata un costarricense que estudia en Israel.