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Ciberdelincuentes apuestan a los hackeos de Whatsapp para cometer estafas
Cada vez son más frecuentes los casos en los que delincuentes toman el control de cuentas de Whatsapp.
Una presunta filtración masiva de datos de ciudadanos costarricenses es investigada por las autoridades luego de que un actor de amenazas publicara en la dark web información que, según la denuncia, habría sido obtenida de una agencia de informes crediticios.
El experto en ciberseguridad Esteban Jiménez alertó sobre el caso y aseguró que entre la información que supuestamente fue comprometida se encuentran datos personales, financieros, legales, laborales, de propiedades, vehículos y fotografías de ciudadanos costarricenses.
De acuerdo con una publicación atribuida al actor de amenazas, los conjuntos de datos incluirían 21,8 millones de registros de direcciones, 3,95 millones de correos electrónicos, 3,31 millones de fotografías, 18,74 millones de registros judiciales o legales detallados y 8,1 millones de registros judiciales adicionales.
La supuesta filtración también contemplaría 374,6 millones de registros salariales, 9,95 millones de registros de ciudadanos, 3,52 millones de registros de vehículos, 3,39 millones de registros de beneficiarios finales, 13,45 millones de registros telefónicos y 2 millones de registros de matrimonio.
El actor de amenazas incluso, al parecer, utilizó información relacionada con la presidenta de la República, Laura Fernández, como una muestra de los datos que asegura tener en su poder.
Jiménez explicó a este medio que la información publicada incluye datos personales de la mandataria, entre ellos referencias a dónde vive y propiedades que tendría.
“Lo que llama la atención es que se enfoque en la presidenta, por ejemplo. Entonces, hay un montón de datos, personales de la presidenta que son los que están sacando como muestra”, explicó.
El experto señaló que todavía se desconoce de qué empresa o institución provendría la información y que los investigadores están analizando la estructura de los datos para intentar determinar su origen.
Según Jiménez, una de las hipótesis apunta a que podría tratarse de una base de datos relacionada con una protectora de crédito.
Sin embargo, también existe otra posibilidad que, de confirmarse, tendría implicaciones importantes: que parte de la información corresponda a la estructura de datos del Registro de Beneficiarios Finales del Banco Central de Costa Rica.
“Se parece a la estructura de beneficiarios finales de bancos centrales. Entonces, estamos con esas dos hipótesis”, manifestó.
Jiménez indicó que los investigadores están descargando parte de la muestra publicada para analizarla y compararla con estructuras conocidas.
“Estamos descargando parte de la muestra para compartirla con los colegas y revisar de dónde podría venir”, explicó.
El experto añadió que en la muestra también se habrían publicado fotografías de cédulas, lo que aumenta la preocupación por el tipo de información que estaría circulando.
No obstante, Jiménez enfatizó que todavía se encuentran en una etapa de investigación y que esperan que se publique más información que permita establecer con mayor precisión el origen de los datos.
Ante la gravedad de la denuncia, este medio consultó al Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones (MICITT) para conocer si las autoridades tenían conocimiento del caso.
El MICITT confirmó que la Dirección Nacional de Ciberseguridad detectó una publicación atribuida a un actor de amenazas en la que se hace referencia a una presunta filtración de información relacionada con ciudadanos costarricenses.
A partir de esa detección, las autoridades activaron los procesos de análisis e investigación para determinar la autenticidad de la información, su posible origen, alcance y nivel de afectación.
El Ministerio también busca establecer si existe algún compromiso de sistemas o información perteneciente a instituciones nacionales.
Sin embargo, el MICITT fue enfático en que por ahora no puede confirmar que haya ocurrido una filtración reciente ni que los datos publicados sean auténticos.
La institución explicó que la situación permanece bajo investigación y que continuará con el análisis técnico y las coordinaciones correspondientes.
Una vez que existan elementos verificados, el MICITT comunicará la información que pueda hacerse pública sin comprometer la investigación ni las acciones de respuesta.
Por ahora, tanto la fuente de los datos como la magnitud real de la supuesta filtración permanecen sin confirmar de manera independiente.
Para el experto, el caso genera especial preocupación debido a la cantidad y variedad de información que el actor de amenazas asegura tener, pero las autoridades insisten en que la autenticidad y el origen de esos datos todavía deben ser determinados.