POR Luis Jiménez | 22 de febrero de 2025, 8:00 AM

En Costa Rica, los delitos sexuales, las calumnias y difamación, así como la simulación de delitos, son las denuncias falsas más comunes ante el Ministerio Público. Estas acusaciones afectan tanto a víctimas reales como a los acusados injustamente.

Uno de los tipos de denuncia falsa más reportados corresponde a los delitos sexuales. En diversas ocasiones, individuos han sido acusados erróneamente de abuso sexual, violación, proxenetismo o trata de personas. Las motivaciones detrás de estas acusaciones varían: desde obtener beneficios personales o económicos hasta conflictos personales, como celos o despecho.

Otro fenómeno alarmante es el de las calumnias y difamación. En estos casos, algunas personas interponen denuncias falsas con la intención de dañar la reputación de otras, ya sea por motivos personales o para desviar la atención de sus propios actos.

Finalmente, la simulación de delitos es una modalidad que también ha llamado la atención. En estos casos, los denunciantes falsifican delitos de acción pública o presentan pruebas que inducen a las autoridades a iniciar investigaciones, sin que realmente haya ocurrido un crimen.

El manejo adecuado de estas denuncias es crucial para evitar el abuso del sistema de justicia y proteger tanto a las víctimas reales como a aquellos que son injustamente acusados.

Según Omar Jiménez Madrigal, fiscal especialista en contenidos de la Unidad de Capacitación y Supervisión del Ministerio Público, “para definir qué es una denuncia falsa, empecemos por definir qué es una denuncia. La denuncia es un acto formal en el que una persona interesada en que se investigue un presunto delito da noticia al Ministerio Público de que está sucediendo algo que pueda considerarse delictivo”.

“Una denuncia falsa, según lo define la ley, es aquella en la que la persona que la presenta tiene pleno conocimiento de la falsedad de lo que está denunciando e inclusive, en casos específicos, se dirige contra una persona inocente.

“Una denuncia que no prospere por falta de pruebas no significa que sea falsa. Una denuncia falsa se da cuando la investigación demuestra categóricamente que lo denunciado no ocurrió o que el denunciante sabía de antemano que la persona denunciada era inocente”, dijo Jiménez.

Las denuncias falsas pueden usarse para obtener beneficios patrimoniales, encubrir delitos o manipular investigaciones.

Jiménez advirtió que “si una denuncia falsa busca generar un beneficio económico, la persona podría perder lo obtenido y enfrentar responsabilidades penales y civiles. La pena de cárcel por este delito puede ir de uno hasta seis años”.

Otra práctica similar es la simulación de delito, que, según el fiscal, “se diferencia de la denuncia falsa porque no se señala a una persona en particular, sino que simplemente se denuncia un hecho inexistente”. Un ejemplo común es la falsa denuncia de robo de vehículo para intentar cobrar el seguro.

“La denuncia falsa desorienta las investigaciones y distrae recursos del Ministerio Público y el OIJ. Además, puede utilizarse en delitos graves como el crimen organizado o la violencia intrafamiliar, perjudicando a personas inocentes”, agregó Jiménez.

Las autoridades hacen un llamado a la población para evitar estas prácticas y recordar que, al presentar una denuncia, siempre se debe decir la verdad.

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