POR Johnny López | 20 de agosto de 2026, 18:53 PM

Durante más de dos décadas, hablar de pasteles en Bustamante y Frailes de Desamparados era hablar de Doris Fallas Castro. Cumpleaños, bodas, primeras comuniones y otras celebraciones tuvieron en común los pasteles preparados por sus manos (ver video adjunto).

“Por más de 20 años me dediqué a hacer pasteles. Esto empezó porque antes en la zona no había dónde comprarlos y había que ir a Cartago”, recordó Doris.

Precisamente, un cumpleaños cambió su historia. Cuando su hija estaba por cumplir 15 años, Doris viajó hasta Cartago para buscar el pastel. Tiempo después decidió pedirle a la persona que los preparaba que le enseñara el oficio. Tomó clases, aprendió y así comenzó un emprendimiento que terminó convirtiéndola en la pastelera de su comunidad.

Con los años, llegaron cada vez más clientes y también una buena fama que todavía permanece. 

“Hoy por hoy, muchos clientes me siguen buscando. A pesar de que ya no trabajo, la gente me sigue recordando y eso ha sido muy bonito”, comentó.

Después de tantos años frente al horno, Doris tuvo que bajar el ritmo. Sufrió un desprendimiento de retina y cataratas, y ante las afectaciones en su vista y la exposición constante al calor, decidió dejar atrás los días de largas jornadas preparando pasteles.

Sin embargo, hay ocasiones en las que todavía vuelve a la cocina. Cuando alguien de su familia celebra una fecha especial, Doris desempolva las recetas y enciende nuevamente el horno. Porque aunque ya no sea su trabajo de todos los días, en su casa hay una tradición que permanece: los pasteles de la familia todavía los hace ella.

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