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Dos hermanas, una cafetería y 10 años de esfuerzo que conquistaron Heredia
El negocio que alguna vez surgió para pagar una carrera universitaria terminó convirtiéndose en el sueño compartido de esta familia.
En San Marcos de Tarrazú, los entrenamientos ya no solo forman parte de la rutina de un equipo de fútbol, sino también de un grupo de sacerdotes que muy pronto representará a Costa Rica en un torneo internacional. Entre ellos se encuentra el cura párroco de la comunidad, Manuel Mora, quien junto a otros 26 sacerdotes integra el equipo Águilas Doradas, con el que defenderán los colores del país en la Copa de la Fe, que se disputará en Colombia a partir del 7 de septiembre.
Lejos de la competencia por sí sola, esta iniciativa busca transmitir un mensaje claro: el deporte también es una herramienta para evangelizar, fortalecer los valores y crear comunidad. Dentro y fuera de la cancha, los integrantes de Águilas Doradas promueven el trabajo en equipo, la sana convivencia y la importancia de mantener un estilo de vida activo (ver video adjunto).
El camino hacia este campeonato también ha sido un reto fuera del terreno de juego. Para hacer realidad el viaje, los 27 sacerdotes organizaron ventas de comida, rifas y otras actividades comunitarias que les permitieron reunir los recursos necesarios para representar a Costa Rica en esta competencia internacional.
Ahora, con el apoyo de sus comunidades y tras semanas de preparación, Águilas Doradas afina los últimos detalles antes de emprender el viaje hacia tierras colombianas. Su objetivo es disfrutar la experiencia, compartir con sacerdotes de otros países y, por supuesto, luchar por traer la Copa de la Fe a Costa Rica.
Porque, esta vez, la misión no solo se vive desde el altar, sino también desde la cancha, donde la fe, el compañerismo y el deporte juegan en el mismo equipo.