MasQN
Capas Dulces: el sabor de un legado que nació en la cocina de la abuela
Yedery Sánchez decidió transformar los recuerdos de su infancia y el amor por la repostería en un negocio que hoy conquista a sus clientes con cada receta.
Don Luis Huertas, descendiente de una larga familia de boyeros en Venecia de San Carlos, Alajuela, ha hecho del amor por los bueyes una herencia que pasa de generación en generación.
Ese cariño nació cuando apenas era un niño. Su padre le enseñó a respetar a estos animales y a valorar el trabajo del boyeo, una tradición que marcó para siempre la historia de su familia (ver video adjunto).
Ese vínculo fue tan fuerte que, cuando su padre falleció, dejó un último deseo que todos se encargaron de cumplir: quería ser escoltado por sus carretas y sus bueyes durante el funeral.
Fue una despedida cargada de simbolismo, de respeto y de gratitud hacia los animales que lo acompañaron durante toda su vida.
Hoy don Luis mantiene viva esa tradición. Cada jornada comienza muy temprano, alimentando a sus bueyes, limpiándolos y preparándolos con la misma dedicación con la que otros cuidan a un miembro más de la familia.
Porque para él no son simplemente animales de trabajo. Son compañeros, parte de su historia y del legado que recibió de sus antepasados.
En tiempos donde muchas costumbres se van perdiendo, familias como la de don Luis demuestran que el boyeo sigue vivo gracias a quienes entienden que las tradiciones también se heredan con el corazón.