POR Johnny López | 24 de septiembre de 2026, 18:55 PM

Un grupo de 11 adultos mayores aprendió a elaborar máscaras tradicionales gracias a un taller impartido en el centro diurno al que asisten (ver video adjunto).

Volver a tocar el barro despertó algo especial en doña Daisy Hernández. A sus 78 años, sus manos se enfrentaron por primera vez al reto de crear una máscara tradicional costarricense.

“La ilusión mía cuando volví a tocar barro (jugaba con barro siendo niña) fue volver a hacer algo que de verdad me diera alegría”, comentó Daisy.

Ella es una de las 11 adultas mayores que participaron en un taller de elaboración de mascaradas en un centro diurno de Paraíso de Cartago.

Durante las clases aprendieron poco a poco el proceso que hay detrás de estos personajes tan propios de las tradiciones costarricenses. Entre barro, papel, pintura y mucha paciencia, cada participante logró darle forma y personalidad a su propia creación.

El encargado de guiarlas fue Mario Solano, reconocido mascarero de la comunidad y ganador del Premio Nacional de Cultura Popular Tradicional en 2013.

Para Solano, enseñar su oficio a este grupo terminó convirtiéndose también en una experiencia muy especial.

“Me ha llenado esta experiencia por el carisma y la personalidad de los señores. Es un taller que me ha marcado como ser humano, porque es muy bonito ver cómo la gente puede culminar sus proyectos”, comentó.

Más allá de aprender una nueva técnica, el taller se convirtió en un espacio para compartir, mantener la mente y las manos activas y, sobre todo, descubrir que nunca es tarde para intentar algo por primera vez.

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