Calle 7
Electrodomésticos y errores cotidianos que pueden provocar descargas eléctricas
Uno de los artefactos más comunes, la lavadora, puede convertirse en un peligro mortal si no se utiliza con las precauciones adecuadas.
Elegir un televisor ya no depende únicamente del tamaño de la pantalla. Al momento de comprar, los consumidores se encuentran con términos como LED, OLED, QLED, 4K y Ultra HD, tecnologías que pueden influir tanto en la calidad de imagen como en el precio del equipo.
Aunque estos nombres suelen aparecer en todos los comercios, muchas personas desconocen qué significa cada uno y cuáles son las diferencias entre ellos, lo que dificulta tomar una decisión de compra informada (ver video adjunto).
Los especialistas explican que cada tecnología ofrece características distintas. Los televisores LED utilizan iluminación trasera convencional; los QLED incorporan una capa de puntos cuánticos que mejora el brillo y la intensidad de los colores; mientras que los OLED emplean píxeles que se iluminan de forma independiente, permitiendo negros más profundos y un mayor contraste. Por su parte, 4K y Ultra HD hacen referencia a la resolución de la pantalla, que ofrece una imagen con un nivel de detalle superior al Full HD.
Las diferencias también se reflejan en el precio. Un televisor LED puede conseguirse desde aproximadamente ₡60.000, mientras que los modelos QLED oscilan entre ₡340.000 y ₡1,3 millones. Los televisores OLED parten de alrededor de ₡1 millón y pueden alcanzar hasta ₡18 millones en versiones de 98 pulgadas.
Actualmente, el mercado ofrece pantallas desde 32 hasta 115 pulgadas, por lo que conocer las características de cada tecnología permite comparar más allá del precio y elegir el televisor que mejor se adapte a las necesidades y al presupuesto de cada hogar.