POR Kathleen Baker Obando | 18 de septiembre de 2026, 15:35 PM

Una cadena, un anillo o unos aretes pueden parecer de oro, pero su apariencia no permite determinar por sí sola qué contiene realmente una pieza.

Antes de comprar o vender una joya, existen diferentes elementos que pueden revisarse para conocer su composición (ver video adjunto).

Uno de ellos es el sello que aparece marcado en la pieza. En este pueden encontrarse números como 10K, 14K, 18K o 24K, que corresponden a diferentes proporciones de oro.

Los quilates indican la cantidad de oro presente en la composición de la pieza.

Una joya de 24 quilates representa la mayor pureza entre estas opciones. Una de 18 quilates contiene 75% de oro, mientras que las piezas de 14 quilates tienen aproximadamente 58,5% y las de 10 quilates alrededor de 41,7%.

Sin embargo, el sello no es el único elemento que revisan los expertos.

En las joyerías se realizan pruebas con químicos para analizar el material. Este paso es especialmente importante cuando una persona desea vender una pieza y necesita conocer cuánto podrían pagarle.

El valor que se ofrece puede depender de diferentes factores relacionados con la joya y su composición.

Por eso, antes de comprar o vender una pieza, los especialistas recomiendan comprobar qué material contiene realmente y no basarse únicamente en su apariencia.

Conocer la composición permite tener una referencia más clara sobre el valor de la joya.

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