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La fiscalía de fraudes y cibercrimen está tras la pista de las personas que prestan sus cuentas bancarias para estafar a ciudadanos y empresas.

Los casos de personas que son estafadas con el uso de la tecnología mantienen en alerta a las autoridades judiciales.

Según la fiscalía de fraudes y cibercrimen, los tres delitos que más están golpeando a los ciudadanos son la estafa electrónica, el comercio mediante redes sociales y la compra y venta de carros.

Los delincuentes fingen ser funcionarios de bancos para llamar a las víctimas y pedirles información personal.

También envían comprobantes de depósitos o de sinpe que resultan ser falsos y de esa forma se apoderan de su dinero.

Es por eso por lo que el Ministerio Público lleva una serie de investigaciones para perseguir a las personas que prestan las cuentas bancarias en donde los delincuentes reciben el dinero de las estafas.

Según esa Fiscalía, el año pasado las estafas informáticas solo en San José, superaron las 4 mil y en este 2021 la cifra es mayor.

La investigación ha determinado que algunos empleados de bancos se prestan para vender datos de clientes a las bandas que se dedican a estos delitos.

El Ministerio Público sabe que los delincuentes usan chips de países como Panamá o Nicaragua para hacer llamadas desde las cárceles y así burlan el bloqueo de señal telefónica.

El año pasado la Fiscalía y el OIJ desarticularon tres bandas que se dedicaban a las estafas electrónicas.

La Fiscalía recomienda utilizar la aplicación True Caller para saber si una llamada es de un número denunciado por fraudes.