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La aprobación de un crédito rápido por $508 millones con el Fondo Monetario Internacional sigue chocando contra el rechazo de un creciente número de diputados que se oponen a otorgar ese y cualquier otro préstamo al Gobierno.

Igual que sucedió el martes, legisladores de oposición, en su mayoría independientes, impidieron que la sesión se extendiera hoy luego de la hora reglamentaria (12:30 p. m.) y consiguieron así retrasar nuevamente la votación en primer debate del empréstito.

Esa decisión, que requiere mayoría calificada (38), consiguió esta el respaldo de 34 diputados contra 13 que se manifestaron en contra, obligando a que se levantara la sesión y se pospusiera la votación.

La tesis de la oposición es que no aprobarán ningún crédito sin que antes el Gobierno no rinda cuentas por los préstamos ya aprobados, explique cómo se negociará el acuerdo de stand-by con el FMI y cómo buscará la necesaria reactivación económica.

"Es una deuda inmoral, porque las futuras generaciones van a pagar lo que nos estamos comiendo, se vale endeudarse, pero para construir hospitales o cosas que van a utilizar las futuras generaciones”, aseguró el independiente Erick Rodríguez.

Este jueves los legisladores perdieron 40 minutos en un receso innecesario precisamente obligado por la falta de acuerdo para posponer la primera parte de la sesión legislativa y entrar a discutir el proyecto a partir de las 9:50 a. m.

El rechazo de esa moción obligó a que la sesión iniciara a las 10:30 a. m.

En el reinicio de la discusión los legisladores se concentraron en criticar la falta de transparencia del Gobierno sobre el resultado de los créditos aprobados, pero especialmente los nulos detalles que ha brindado sobre qué condiciones acordaría el país con el Fondo para la aprobación de un acuerdo de giro por $2.250 millones.

Esas voces de oposición se han ido multiplicando en el Plenario, ganando adeptos especialmente a lo interno del Partido Unidad Social Cristiana.

La subjefa de esa fracción, que dijo el martes estar indecisa sobre su voto, pidió hoy a los legisladores no dejar pasar la fuerza de negociación que el rechazo de este préstamo les da contra el Gobierno.

"Esto es algo sumamente sano, lo que se está levantando es un grupo patriótico que está pidiendo cuentas a este Gobierno. Esto es un camino que podría no tener retorno, estamos comprometiendo la institucionalida y no podemos perder la fuerza que podemos tener para negociar", aseguró.

Los legisladores criticaron la "benevolencia" que han tenido con el Ejecutivo en materia de control fiscal y aseguraron que ya es hora de exigir cuentas y esta es la oportunidad perfecta para hacerlo, pues precisamente el Gobierno ha urgido al legislativo por esta aprobación.

El martes, incluso, el presidente Carlos Alvarado ordenó desconvocar todos los proyectos en el orden del día para dejarle vía libre al empréstito, que además ha sido calificado como la llave para ese acuerdo stand-by que debería empezar a negociarse en setiembre.

De momento los diputados tendrán que continuar el lunes con la discusión de este proyecto, que mientras no se vote mantiene frenados al resto de expedientes.