Fernández anuncia "polígrafo parejo" para funcionarios judiciales que asistan a Fuerza Élite
La idea es procurar un "ambiente de confianza mutua" cuando se entren a discutir temas de seguridad y crimen organizado, justificó la mandataria.
La presidenta de la República, Laura Fernández, declaró la tarde de este viernes que someterá a pruebas de polígrafo a todos los funcionarios judiciales que acudan a las reuniones semanales de su iniciativa, Fuerza Élite.
Durante una conferencia de prensa, posterior a una encerrona con representantes de la Asamblea Legislativa y la Corte Suprema de Justicia, la mandataria fue consultada sobre si aplicaría ese tipo de "detector de mentiras" a integrantes de otros Supremos Poderes, como lo hizo el lunes con los jefes policiales del país.
"Polígrafo parejo. Yo ya me lo apliqué sin ningún problema. Se lo apliqué también a los vicepresidentes de la República sin un problema. (Es) un formulario de preguntas relacionadas con crimen organizado, porque sí creo que uno tiene que empezar predicando con el ejemplo y si vamos a estar hablando de seguridad nacional y de medidas delicadísimas, hay que tener plena seguridad", respondió la gobernante.
Fernández invitó públicamente a la Corte Suprema de Justicia, el Ministerio Público y el Organismo de Investigación (OIJ) al primero de esos encuentros, pero estos no acudieron a la cita, al asegurar que no recibieron la documentación oficial del caso.
Ahora, la presidenta introduce un elemento que no había dado anteriormente, como lo es la prueba de polígrafo.
"Ya en Costa Rica hay una ley que establece el polígrafo y en las reuniones de los lunes de Fuerza Élite yo fui muy clara en que todas las personas de alto rango policial que están conmigo en esas reuniones tienen que pasar por una prueba de polígrafo y eso incluye a cualquier persona invitada del Poder Judicial o de otro poder de la República", indicó la mandataria.
En su exposición, la gobernante negó que desconfíe de alguno de los altos mandos policiales que deben asistir a esas reuniones o de alguno de sus ministros; sin embargo, aseguró que se los exige porque debe predicarse con el ejemplo.
La idea del uso de un "detector de mentiras" es crear un "ambiente de confianza mutua" entre los equipos de trabajo que se incorporen a los encuentros. No obstante, las pruebas de polígrafo son consideradas controvertidas y poco confiables por la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos y la Asociación Estadounidense de Psicología.

