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La Contraloría General de la República y el Ministerio de Hacienda volvieron a chocar este jueves por la estimación del déficit fiscal para este 2020.

En medio de la discusión por el tercer presupuesto extraordinario del presente curso económico, la contralora Marta Acosta advirtió a los diputados que con este proyecto la diferencia entre los ingresos y gastos (incluyendo intereses) alcanzaría el 11,7% del Producto Interno Bruto, es decir, unos ₡4.2 billones.

Acosta calificó de “alarmante” esa situación al tiempo que señaló la continua tendencia del Gobierno hacia un incremento del gasto que va contra el crecimiento económico.

“El comportamiento del gasto corriente va en dirección contraria al comportamiento de la economía, el primero crece 5% mientras que el segundo decrece 5%, exacerbando aún más el desequilibrio fiscal”, dijo.

Sin embargo, el ministro interino de Hacienda, Isaac Castro, sostuvo hoy que la proyección del déficit se mantiene invariable y que el 2020 cerrará en 9,3% del PIB tal y como se anunció en agosto.

“Es relevante que la población conozca que el déficit fiscal no ha variado, para evitar que esta apreciación equivocada lo induzca a tomar decisiones no deseadas y así evitar falsas apreciaciones que podrían generar confusión” comentó Castro.

Su defensa se basó en la base para ese cálculo.

Así, el también viceministro de Ingresos aseguró que lo correcto es realizar la proyección a partir no del déficit presupuestario sino del déficit financiero proyectado, pues el primero parte de una ejecución total de las partidas, algo que históricamente nunca ocurre.

“El déficit financiero proyectado es la mejor estimación que tiene la autoridad fiscal, ya que considera las subejecuciones, respecto a la evolución de los ingresos y gastos en la ejecución del presupuesto de la República”, dijo en un comunicado.

Tanto Castro como Acosta participaron hoy de una maratónica sesión en la Comisión de Asuntos Hacendarios que se dedicó precisamente a la discusión del tercer presupuesto extraordinario (que deberá dictaminarse mañana viernes) y el presupuesto ordinario de 2021.

Sombrío

En esta última discusión, la Contralora aseguró que se vislumbra un panorama “muy sombrío” para las finanzas del país y que el presupuesto presentado por el Gobierno no ayuda en nada a ese vaticinio.

“Realmente a mí este presupuesto no me deja conciliar bien el sueño, porque uno se pregunta dónde nos queremos ver en 5 o 10 años. Si uno no toma decisiones el panorama es muy sombrío , esto no puede seguir así más.

“Tanto el presupuesto vigente del 2020 como el del 2021 presentan magnitudes de déficit cercanos al 10% o más del PIB y la deuda pública en un 70% y 80% respectivamente.

El presupuesto presentado, por el orden de ₡11.4 billones, incluye necesidades no resueltas de financiamiento por ₡6.3 billones (55% del total), que según Acosta saldrán mayoritariamente de financiamiento en el mercado interno (deuda más cara).

Según el informe de la Contraloría, el 25% de ese presupuesto se irá en pagar remuneraciones, otro 25% en pagar transferencias corrientes y el 43% en el servicio de la deuda (24% para amortización y 19% en intereses y comisiones).

Acosta aseguró que se debe avanzar con rapidez hacia un marco fiscal de mediano plazo que se constituya en una verdadera herramienta propositiva para la toma de decisiones país.

En ese punto, aseguró que el rediseño del contrato social y la reforma del Estado serán vitales.

“Los serios niveles de déficit y deuda que el país alcanza en estos años incrementan el grado de vulnerabilidad al que estamos sujetos en un contexto internacional que además es desfavorable. Realizar los ajustes estructurales que nos lleven a la búsqueda de la senda de la sostenibilidad y la eficiencia es imperativo para generar credibilidad y generar confianza y proteger a la población actual y las futuras generaciones”, finalizó.