Por Christian Montero NaN de Invalid Date de NaN, NaN:NaN AM

La presencia de cerdos, venados, gatos y ratas, amenazan especies nativas de la Isla del Coco, las autoridades de ambiente reconocen que a esta problemática se le debe dar prioridad.

Este parque nacional de 24 kilómetros cuadrados encierra riquezas naturales y misterios, que cada año atraen a unos 3.000 turistas, de los cuales apenas poco más de 100 son costarricenses.

La posibilidad de ver gran cantidad de tiburones como el martillo, el punta blanca o el tigre, así como mantarrayas, tortugas y miles de peces, hacen de este lugar un verdadero santuario para los buzos.

Sin embargo, dentro del mismo parque existen plagas que con el paso del tiempo se agravan.

Los venados, chanchos, gatos y ratas, arrasan con semillas de árboles y plantas que son necesarias para regenerar la vida, provocan destrozos en plantaciones y cazan pichones de aves que llegan exclusivamente a anidar a la isla.

Entre las especies endémicas, es decir, que solo se encuentran en la isla, figura el árbol conocido como palo de hierro, además existen tres tipos de helechos, como este llamado arborecente.

Anidando entre las copas de los árboles encontramos el ave conocida como la Paloma del Espíritu Santo, que también es endémica y es una de las 149 especies de aves marinas que llegan a la isla, como estos piqueros que acompañan el viaje de los barcos o el cuclillo que también es endémico.

La isla también es reconocida por las historias de tesoros escondidos, como, el de Lima.

Durante siglos, marineros europeos la exploraron en busca de tesoros escondidos y llevaron especies como los cerdos, que fueron introducidos en 1.793 por el capitán ballenero James Colner.

En 1997 el gobierno prohibió las expediciones para buscar tesoros y hoy solo quedan recuerdos de las excavaciones.

La Isla de Coco posee incontables cataratas, una de ellas es la del río Genio, que sirve de fuente para generar energía eléctrica.

Otros proyectos aún están inconclusos, como esta planta hidroeléctrica en Bahía Chatan o esta casa de guardaparques.

El inmueble posee cuatro habitaciones cada una con un baño, su ubicación en el Cerro Aguacate es estratégica por la visión panorámica que posee y porque está a poco más de 100 metros del radar que es usado para la detección de embarcaciones.

En Bahía Chatan se encuentran varias piedras grabadas por marineros y turistas, de todas ellas, destaca esta que fue eternizada por el científico francés Jacques Costeau.

Precisamente fue Cousteau, quien bautizó a la isla como, la más hermosa del mundo.

Para más detalles puede ver el vídeo adjunto.