¿Qué hacer si sus datos aparecen en la 'dark web'? Expertos recomiendan estas medidas
Una filtración como la ocurrida recientemente con datos de costarricenses puede facilitar estafas, fraudes y extorsiones.
Una filtración de datos personales no necesariamente significa que una persona será víctima inmediata de un delito, pero sí puede aumentar el riesgo de estafas, fraudes, suplantación de identidad y extorsiones.
El Ministerio de Ciencia, Innovación, Tecnología y Telecomunicaciones (Micitt) indicó días atrás que parte de la información publicada por un hacker en la dark web con más de 400 millones de líneas con datos sobre costarricenses como salarios, direcciones, teléfonos, fotografías y correos electrónicos, entre otros, es real.
Ante esto, los expertos en derecho informático y ciberseguridad recomiendan tomar medidas preventivas y mantenerse atentos a posibles intentos de engaño.
José Adalid Medrano, abogado especialista en derecho informático, explicó que una parte importante de la información que termina expuesta en Internet proviene de bases de datos administradas por empresas y organizaciones.
En esos casos, señaló, el usuario tiene un margen limitado para evitar la filtración, por lo que la prevención debe enfocarse en proteger las cuentas y prepararse ante posibles intentos de fraude.
“Una vez que las bases de datos son filtradas, los usuarios podemos esperar que los delincuentes utilicen esta información para fraudes, para extorsiones, entre otro tipo de acciones delictivas, y lo que podemos hacer es darle seguimiento a este tipo de filtraciones para estar preparados para cuando vengan los engaños que van a ocurrir o extorsiones y, si fuera el caso, pedir asesoría para gestionar un tipo de situación como esta”, afirmó Medrano.
Por su parte, Esteban Jiménez, experto en ciberseguridad, recomendó actuar de inmediato cuando una persona confirme que su información personal identificable fue expuesta.
Entre los datos que pueden representar un riesgo se encuentran el número de cédula, pasaporte, dirección, información crediticia e ingresos.
“En caso de confirmar que mi identidad, mi información fue filtrada, debemos comunicarnos de inmediato con nuestra entidad bancaria para que se activen las notificaciones en tiempo real de nuestros movimientos financieros. Asimismo, debemos consultar con la entidad financiera a la que estamos suscritos cuáles son las opciones de seguridad que tenemos para proteger nuestras cuentas y las de nuestros familiares”, destacó Jiménez.
Otra recomendación es permanecer especialmente alerta ante llamadas, mensajes, correos electrónicos o contactos en redes sociales que utilicen información personal para intentar convencer a la víctima de entregar dinero, códigos de seguridad o más datos.
En Costa Rica, las personas que consideren que sus datos fueron vulnerados pueden acudir a la Agencia de Protección de Datos de los Habitantes (Prodhab) y presentar una denuncia.
Dependiendo de las circunstancias, es posible acudir al Organismo de Investigación Judicial (OIJ) cuando se considere que los datos fueron vulnerados durante un ataque.
“Este tipo de filtraciones se acompaña de una campaña o de varias campañas subsecuentes de intentos de estafas; por lo tanto, debemos ser muy cuidadosos y entender que no solamente por la época del año, sino también ahora por una existencia de datos muy detallados de los habitantes, podríamos ser contactados por personas maliciosas que quieren obtener nuestro dinero”, añadió.
Medrano, por su parte, explicó que la legislación costarricense establece restricciones sobre el uso y comercialización de datos personales sin consentimiento.
“El responsable de la base de datos, en este caso de la información que fue filtrada, no solo es víctima, sino que en una posible investigación deberá poder justificar por qué tenía la información, si tenía el consentimiento de las personas y si hacía algún tipo de transacción con la misma, tiene que tener la autorización debida de los usuarios, de lo contrario, podría enfrentar también una investigación”, explicó Medrano.
La recomendación de los especialistas es no esperar a ser víctima de una estafa para actuar. Una filtración de datos puede convertirse en el punto de partida de nuevos intentos de engaño, especialmente cuando los delincuentes disponen de información detallada sobre sus posibles víctimas.

