Por Susana Peña Nassar 31 de julio de 2026, 20:40 PM

Una conversación de madre a madre quedó grabada para siempre en la memoria de doña Damaris Brenes (ver video adjunto).

El 22 de abril de 2021 marcó un antes y un después para su familia. Días antes, médicos les habían comunicado que su hijo, el narrador deportivo de Teletica, Adrián Méndez, diagnosticado con COVID-19, probablemente no sobreviviría la noche.

Ante ese panorama, sus padres decidieron acudir a la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles en busca de consuelo y fortaleza. Ese día, estaba programado bajar a la imagen, por lo que encontraron a La Negrita fuera de su custodia: tras una autorización del obispo, pudieron verla frente a frente.

"Lloré demasiado. Le entregué a ella (Virgen) a Adrián y le pedí sanación, pero todo si ella así lo quería. Le pedí que, por medio de ella, llegara a Jesús, su hijo, que me lo cuidara, que me lo sanara y que, si me lo iba a devolver, que fuera con todas sus facultades", recordó doña Damaris sobre aquel momento íntimo frente a la imagen de La Negrita.

Con angustia, pero también con una profunda fe, ella y su esposo, Rodolfo Méndez, caminaron hasta el santuario para encomendar la salud de su hijo.

"Lo que yo puedo describir es una de las imágenes más conmovedoras que yo haya percibido en este lugar: una madre conversando con una madre; una madre afligida conversando con una madre que conoce de la aflicción de un hijo; una madre llena de confianza, de fe", expresó el rector de la Basílica, el padre Miguel Adrián Rivera.

Tras ese encuentro con la patrona de Costa Rica, aseguran que comenzaron a recibir noticias más alentadoras sobre la evolución de Adrián.

“Cuando yo salí y cerraron la iglesia, yo le dije a mi esposo y a mi hija: el milagro está hecho, Adrián ya es sanado”, contó la madre del periodista deportivo.

Poco a poco, el narrador deportivo de Teletica logró salir de la Unidad de Cuidados Intensivos y posteriormente regresar a su hogar junto a su familia.

Un recorrido lleno de gratitud

Años después de aquella experiencia, los padres de Adrián volvieron a realizar el mismo recorrido hasta la Basílica de los Ángeles.

La diferencia es que esta vez lo hicieron acompañados por su hijo, agradecidos por haber superado una situación que llegó a parecer irreversible.

"Siempre he sido muy devoto de la Virgen, siempre, siempre; pero después de esta situación, por supuesto que aún más", dijo Adrián durante esta nueva visita al Santuario Nacional, lugar donde también ha compartido su testimonio.

La familia cartaginesa asegura que nunca dejará de agradecer la intercesión de la Virgen de los Ángeles en uno de los momentos más difíciles de sus vidas.

Su historia se suma a la de miles de fieles que cada año visitan la casa de La Negrita para presentar sus peticiones, promesas y agradecimientos movidos por la fe.

Contenido Patrocinado