FMI advierte a Costa Rica por caída en inflación
El Fondo también señaló que el aumento en la criminalidad podría impactar negativamente el turismo, la inversión y la demanda de consumo.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió este martes a Costa Rica sobre los efectos que la caída sostenida en la inflación tendría en la economía nacional.
Lo hizo al término de la visita que realizó al país entre el 25 de febrero y el 9 de marzo como parte de sus misiones rutinarias.
“Se necesita una mayor relajación de la política monetaria para facilitar el retorno de la inflación y las expectativas inflacionarias al nivel fijado como meta.
“Dado que la tasa real de política monetaria ahora se sitúa por encima de su nivel neutral estimado por el personal técnico del FMI, efectuar recortes adicionales de la tasa apuntalaría la demanda interna y evitaría que la inflación y las expectativas inflacionarias queden estancadas por debajo del rango que el Banco Central ha fijado como meta”, dice el documento.
El organismo multilateral subrayó que la inflación interanual en febrero pasado fue de –2,7%, en lo que es el décimo mes en deflación y 34 meses por debajo del rango de tolerancia del Banco Central (entre 2% y 4%).
“La inflación subyacente bajó hasta 0% (interanual) y las expectativas de inflación a un año han descendido a mínimos históricos. También hay riesgos a la baja para la inflación derivados del debilitamiento de la demanda, aunque la posibilidad de un aumento de los precios de las materias primas (en particular el petróleo) podría provocar un aumento de la inflación”, añadió el Fondo.
Otro dato relevante en ese informe es la advertencia que el organismo realizó sobre los efectos que el aumento en la criminalidad tendría en la economía.
“El aumento de la criminalidad podría impactar negativamente el turismo, la inversión y la demanda de consumo.
“Las crecientes tensiones geopolíticas, el proteccionismo y las perturbaciones en el comercio, la elevada incertidumbre en torno a las políticas y las mayores tasas de interés podrían alimentar la volatilidad de los precios de las materias primas, desacelerar el crecimiento de las exportaciones y los flujos de IED, elevar los costos de endeudamiento externo y, en última instancia, empañar las perspectivas de crecimiento”, finalizó.

