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Familias de Isla Caballo se benefician con nuevo oasis de agua llovida

Un sistema de potabilización de agua de lluvia instalado en el Ebáis de la isla se ha convertido en una nueva gota de esperanza para más de 100 familias que en ocasiones sufren para conseguir el preciado líquido

Julio Naranjo 24/6/2019 01:24

Un ingenioso proyecto donde la lluvia es la clave permite dotar de recurso hídrico potable a la población de Isla Caballo, ubicada en el Golfo de Nicoya a 40 minutos en lancha del centro de Puntarenas.

Un sistema de potabilización de agua de lluvia instalado en el Ebáis de la isla se ha convertido en una nueva gota de esperanza para más de 100 familias que en ocasiones sufren para conseguir el preciado líquido.

Desde el 2014, momento en que se declararon los pozos de la isla contaminados y salinizados, Acueductos y Alcantarillados (AYA) abastece de agua potable a los vecinos por medio de pichingas; sin embargo, el líquido no es suficiente.

Conscientes de la problemática, expertos del Centro Mesoamericano de Desarrollo Sostenible del Trópico Seco (Cemede) de la Universidad Nacional (UNA) y del Centro de Recursos Hídricos para Centroamérica (Hidrosec) se unieron para aplicar la tecnología y dotar a la comunidad porteña de un nuevo oasis.

Se trata del proyecto Nimbu II, inaugurado hace una semana, el cual consiste en una iniciativa de captación de lluvia que es almacenada en cuatro tanques de 5.000 litros cada uno que luego se somete a un proceso de potabilización.

“El agua luego pasa por un sistema de filtración con poliéster para la retención de sólidos en suspensión y posteriormente se hace la filtración nominal mediante un filtro de carbón activado y otro de microfibras”, explicó William Gómez, académico de la UNA y quien es parque del proyecto.

La instalación se realizó en el Ebáis de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), al que llega personal médico cada 15 días para la atención de la ciudadanía.

En época seca hay ciertas restricciones, pero expertos aseguran que el agua almacenada desde las últimas lluvias de noviembre ha permitido cubrir todo lo requerido para el funcionamiento del centro médico.

Diferente es en invierno, donde la abundancia del recurso hídrico permite a los pobladores un acceso ilimitado al líquido vital mediante esta iniciativa.