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La emergencia del COVID-19 elevó hasta los 76 puntos el respaldo de los costarricenses a la democracia, la valoración más alta desde 1987.

Así lo refleja el más reciente estudio de opinión del Centro de Investigación y Estudios Políticos de la Universidad de Costa Rica (CIEP).

Según la encuesta, el respaldo ciudadano al sistema democrático alcanzó un apoyo histórico en este mes, luego de dos décadas de disminución sostenida.

“Cuando la pandemia del coronavirus impactó a Costa Rica en marzo de 2020, el nivel de apoyo a la democracia del que se tenía conocimiento era de 58 puntos en una escala de 0 a 100 puntos. Ese nivel era similar al promedio de las dos décadas de este siglo, pero es muy inferior a los niveles reportados al período previo a 1999”, cita el estudio.

La investigación añade que cuando Costa Rica vivió su peor crisis económica, a inicios de los años ochenta, el respaldo a la democracia era de 76 puntos; incluso, a mediados de la década, esos niveles incrementaron a 87 puntos.

Ese dato y la coyuntura actual hacen pensar a los investigadores que la creencia ciudadana en la democracia aumenta en épocas de crisis.

“Si bien el shock del coronavirus no encontró a la reserva de legitimidad del sistema en sus niveles más altos, la evidencia empírica demuestra que el coronavirus se convirtió en un disparador, al movilizar a dicha reserva en la dirección de fortalecer la creencia ciudadana en la democracia. En otras palabras, los ciudadanos y ciudadanas cerraron filas con la democracia para batallar contra la pandemia”, asegura la investigación.

El estudio añade que los niveles de apoyo no hacen distinción entre género, edad, nivel educativo o lugar de residencia.

“Esto demuestra que el incremento fue generalizado entre los diferentes sectores de la población y no fue originado únicamente por algunos grupos sociales”, añade.

Los datos de la encuesta revelan que el apego a los pilares democráticos de libertad, paz y protección del ambiente, considerados como factores que cohesionan a los costarricenses, también se fortalecieron en medio de la pandemia.

Precisamente, el último Informe Estado de la Nación de noviembre anterior había señalado una importante preocupación por la pérdida de confianza del sistema democrático, apoyada esta en los problemas sociales que golpeaban al país.