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La Policía Nacional de Migración confirmó esta mañana la detención del sacerdote católico Jorge Arturo Morales Salazar mientras intentaba salir del país por el paso fronterizo de Paso Canoas hacia Panamá.

La detención se realizó a las 6:34 a. m. luego de que en el control migratorio se reportara una alerta de Interpol contra Morales por el delito de abuso sexual contra menor.

“La Fiscalía Adjunta de Asuntos de Género confirmó la detención de un sacerdote de apellidos Morales Salazar, en Paso Canoas, cuando intentaba salir del país.

“Salazar es investigado como sospechoso de cometer un presunto delito sexual, por lo que será trasladado hasta San José, donde se le tomará la declaración indagatoria. Posteriormente se valorará la solicitud de medidas cautelares”, explicó el Ministerio Público en un escueto comunicado.

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El caso del sacerdote Jorge Arturo Morales Salazar salió a la luz pública recientemente cuando Semanario Universidad publicó el testimonio del estudiante Fabián Arguedas, de 27 años, quien dijo haber sufrido abusos durante dos años en su adolescencia por parte del religioso.

Sus padres denunciaron el caso a la jerarquía eclesial, según su relato. El viernes de la semana pasada el joven acudió a la Fiscalía para interponer una demanda penal contra Morales.

Las denuncias por abuso sexual de menores prescriben 10 años después de que la víctima cumple 18 años de edad. Arguedas alcanzará esa edad en diciembre próximo.

El vocero de la Curia Metropolitana, Jeison Granados, aseguró esta mañana que la denuncia llegó a las autoridades eclesiásticas cuando ya el denunciante era mayor de edad y que fue decisión de él y sus padres no poner la denuncia penal.

Granados, además, aseguró que la Iglesia desconocía sobre la intención de Morales de salir del país pues no informó a las autoridades religiosas sobre esto, pese a que es una exigencia para todos los sacerdotes.

Este caso se une a otros como el del sacerdote Mauricio Víquez, actualmente en fuga, y el también religioso Manuel Guevara, quien permanece detenido, ambos denunciados penalmente por el delito de abuso sexual contra menor de edad.

Por estos casos la Iglesia católica pidió perdón por los hechos cometidos pues admitió que no siempre han dado una respuesta justa y oportuna a los hechos denunciados.