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El Consejo de Transporte Público espera tener lista y operando, en un mes, la aplicación Batsë, que busca ordenar e impulsar el servicio de taxis rojos en el país.

Manuel Vega, director del CTP, aseguró que en ese plazo arrancarán con el uso de la plataforma, que funcionará muy similar a otras aplicaciones que ya operan en el país como Uber o Didi.

“Yo esperaría que en algún momento en el próximo mes estemos listos para la activación por sectores geográficos, empezando a operar en el Valle Central para luego llevarlo al resto del país”, dijo Vega.

Actualmente el Consejo trabaja en lograr la validación de la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos en el tema tarifario, que funcionará mediante un taxímetro virtual que debe aprobarse.

“Son muchas cosas que faltan, por ejemplo los términos de uso, las políticas de privacidad, el registro de la base de datos, y todo eso hay que hacerlo con la misma gente que tenemos”, añadió el jerarca.

Socialización

Al corte de este lunes, la plataforma Batsë sumaba 4.341 concesionarios registrados y 4.461 conductores de los 11.800 taxis que hay en todo el país.

La aplicación es obligatoria, pero el CTP reconoce que no podrá exigirla en esta primera etapa.

“Hay una obligatoriedad intrínseca, definitivamente, pero también un choque de realidad. Son personas (los taxistas) que no están acostumbradas a ese proceso tecnológico, no todas tienen una cuenta del banco, algunos tienen problemas de crédito y preguntan si los pueden embargar… Son muchas dudas que hay ir aclarándoles y ayudándoles, entonces la obligatoriedad no es un mazazo.

“A la par de la obligatoriedad va el convencimiento y un proceso de recuperación de algo que ha dejado la institución de hacer durante muchos años. En el momento en que ellos se digan de boca a boca sí me está funcionamiento, sí me depositan la plata rápido, si me están pidiendo servicios, el proceso de inclusión será más sencillo”, dijo el jerarca.

En esa primera etapa, prevista entonces para mayo próximo, el CTP espera tener ya a por lo menos el 50% de todas las placas del país registradas y la mayor parte de los 6 mil taxistas del GAM adentro.

A los más resistentes se les daría un año de plazo, máximo, para integrarse.

“Más que un periodo de gracia yo diría que es un tema de elasticidad, yo diría en lo personal que no podría ser más de un año, pero va a depender de qué tan esforzados seamos todos en ese proceso”, finalizó Vega.