Costa Rica usa cada vez más reconocimiento facial, pero la ley todavía tiene vacíos
La identificación biométrica ya se utiliza en aeropuertos, seguridad y otros servicios, mientras expertos advierten que el país aún debe actualizar sus reglas para proteger los datos personales.
Costa Rica utiliza cada vez más tecnologías de identificación biométrica, pero la legislación todavía no establece con claridad cómo deben regularse estos sistemas, especialmente cuando interviene la inteligencia artificial (ver video adjunto).
La Ley de Protección de la Persona frente al Tratamiento de sus Datos Personales, vigente desde 2011, no contempla de manera específica el uso de estas tecnologías.
Sin embargo, la Agencia de Protección de Datos de los Habitantes (Prodhab) considera los datos biométricos como información personal sensible. Se trata de características como el rostro, las huellas dactilares o la voz, que permiten identificar de manera única a una persona.
La tecnología ya forma parte de distintos servicios en el país. Por ejemplo, las nuevas puertas biométricas del Aeropuerto Internacional Juan Santamaría utilizan reconocimiento facial, pasaporte biométrico y consultas a bases de datos para procesar el ingreso y salida de viajeros.
El reconocimiento facial también se utiliza en sistemas de videovigilancia y seguridad. Durante la Romería de 2025, por ejemplo, más de 290 cámaras con reconocimiento facial y lectura de placas fueron utilizadas para monitorear el recorrido hacia Cartago.
El crecimiento de estas herramientas también genera interrogantes sobre el consentimiento de las personas, la forma en que se almacenan sus datos y quién puede acceder a esa información.
El riesgo aumenta cuando un sistema no se limita a identificar a una persona, sino que utiliza algoritmos para perfilarla, clasificarla o tomar decisiones sobre ella.
En Costa Rica, este debate también alcanza al uso de inteligencia artificial con información sensible. Especialistas en derecho tecnológico ya han advertido sobre la ausencia de una regulación específica para el uso de IA y el cruce de datos sensibles en determinados ámbitos.
Mientras otros países, como los de la Unión Europea, han establecido reglas específicas para determinados usos de estas tecnologías, en Costa Rica los especialistas advierten sobre la necesidad de actualizar las normas.
El desafío está en establecer reglas que permitan aprovechar los avances tecnológicos, pero que al mismo tiempo garanticen la protección de los datos personales y los derechos de quienes son identificados por estos sistemas.
Además, un reciente caso relacionado con el Sistema de Verificación de Identidad del Tribunal Supremo de Elecciones puso nuevamente sobre la mesa la discusión sobre el tratamiento de datos biométricos.
La Prodhab cuestionó el uso de esta información, mientras el TSE anunció que apelaría la resolución y rechazó que exista comercialización de esos datos.

