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La junta directiva de Bancrédito confirmó que para el 31 de julio liquidará a 312 de los más de 600 funcionarios de esa institución.

La medida es parte de la transformación que sufre la entidad bancaria para convertirse en banco de fomento.

Entre esta y la próxima semana los trabajadores que serán cesados recibirán las cartas de despido.

Este martes decenas de empleados de Bancrédito manifestaron su malestar ante lo que consideran un mal manejo de esta situación por parte de las autoridades del banco.

La Unión de Empleados del Bancrédito (Uneca) exige que de darse los despidos masivos se les indemnicen a todos el auxilio de cesantía correspondiente a su antigüedad laboral, además la entrega íntegra del dinero acumulado en el Fondo de Pensiones del banco.

También pide promover el traslado o movilidad interinstitucional de los empleados que quieran seguir trabajando en otra institución del Estado y que los créditos entre trabajadores y banco se mantengan iguales.

El hecho de que Bancrédito se convierta en un banco de fomento implica que ya no captará más recursos del público.

"El banco no cierra continúa operando, la gente que debe dinero tiene que seguir pagando sus cuotas y las personas que han depositado su dinero en el banco pueden tener total tranquilidad de que Bancrédito pagará a tiempo", anunció tiempo atrás Sergio Alfaro, ministro de la Presidencia.

Cientos de clientes han acudido a las diferentes oficinas de la entidad para retirar sus depósitos.

Los problemas de la entidad vienen desde hace varios años, según un recuento realizado por el diario La Nación

En el 2012 la entidad perdió la administración del fideicomiso del Banco para el Desarrollo, que pasó a manos del Banco de Costa Rica. Este movimiento le restó millonarios recursos por comisiones.

En el 2014 perdió la administración de las tiendas del IMAS, pero la recuperó un año después.

En abril de este año el gobierno ordena a instituciones financieras del sector público mantener o elevar sus inversiones en el banco creado en 1918.

El 17 de mayo el Banco de Costa Rica anuncia que no renueva sus recursos hasta que Bancrédito no presente un plan que le permita su sostenibilidad.