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La investigación “Impacto en la salud mental en las personas adultas mayores durante la emergencia sanitaria por COVID-19 en Costa Rica” mostró que esta población mantiene pensamientos positivos, a pesar de la pandemia.

Afrontamiento y adaptación

El estudio mostró que hay altos puntajes en capacidades de afrontamiento como pensamientos positivos ante la adversidad, control personal, resiliencia y sentimientos de eficacia personal.

En promedio, las personas adultas mayores valoran como muy buena su salud mental. Sin embargo, la percepción de su salud actual, comparada con antes de iniciar la pandemia, se ubica en puntajes medios.

A pesar de esto, se reportan bajos puntajes de indicadores de salud mental como la ansiedad, depresión y vulnerabilidad psicológica.

La mayoría de las personas entrevistadas reportan que no tenían dificultades funcionales antes de la pandemia, estas capacidades no han sido alteradas.

En orden de prioridad, las preocupaciones más significativas de estas personas actualmente son la situación general del país, la salud de las personas familiares, la salud personal, la situación económica de la familia.

Asimismo, la mayoría reportó mantener una alta satisfacción con su vida actual, mejor percepción de satisfacción con la red de apoyo (familia, amistades y pareja) y bajo sentimiento de soledad. 

Además, indican que la pandemia ha tenido pocos efectos sobre la calidad de las relaciones familiares. La mayor parte de la población entrevistada (78.4%) vive con pareja, hijos y nietos u otros familiares.

¿Por dónde se informan?

Un alto porcentaje de las personas entrevistadas (90.7%) afirmó tener acceso a Internet, ya fuera en su casa o en el teléfono celular. Por lo tanto, la mayoría ha utilizado el teléfono convencional o celular para comunicarse, en lugar del contacto cara a cara.

El estudio revela que el 88,5% de las personas mayores entrevistadas indicó que el uso de la tecnología le ha permitido mantener mayor contacto con sus familiares y amistades.

Para informarse sobre el COVID-19, la principal vía que utilizan es la televisión (92.2%), seguida de “amigos o familiares” (74.3%) y redes sociales (64%). 

A pesar de reportar mantenerse informados acerca de la pandemia, un 82,6% dice hacerlo frecuentemente por semana y que se les ha identificado como población de alto riesgo al contagio.

Las personas mayores entrevistadas reportan puntajes bajos en miedo ante consecuencias en su salud provocada por el COVID-19.

“Diferentes investigaciones a nivel internacional muestran que en el contexto de la pandemia, la diferencia no la hace la edad, sino la forma cómo las personas afrontan los estresores”, aseguró el psicólogo Mauricio Blanco, coordinador de la investigación.  

Finalmente, un 99.5% indica seguir las medidas recomendadas por las autoridades sanitarias para el control epidemiológico (lavado de manos, uso de mascarillas, protocolo de estornudo y toser), distanciamiento social (97.7%), socialización en la burbuja social (97.7%).

Sobre el estudio

Fue coordinado por la Escuela de Psicología de la Universidad Nacional (UNA) y avalado por el Ministerio de Salud.

Inició en octubre de 2020 con consultas telefónicas. En total, participaron 218 personas con una edad promedio de 69.9 años, en su mayoría mujeres (82.1%), vinculadas a hogares diurnos, grupos comunales y programas de universidades públicas y municipalidades dirigidos a la población adulta mayor.

Los primeros resultados fueron dados a conocer este miércoles 17 de marzo de 2021 por los académicos de la Escuela de Psicología de la UNA: Mauricio Blanco, coordinador de la investigación, y Raúl Ortega.