Silvina navega con una red en las manos... y con la fe en el corazón
Para ella, salir al mar es mucho más que una jornada de trabajo. Es una forma de vida que ha aprendido a respetar desde hace años en Islita, una pequeña comunidad pesquera de Puntarenas.
Para Silvina Paniagua, salir al mar es mucho más que una jornada de trabajo. Es una forma de vida que ha aprendido a respetar desde hace años en Islita, una pequeña comunidad pesquera de Puntarenas donde el amanecer marca el inicio de una nueva aventura (ver video adjunto).
“Nosotros somos pescadores y molusqueros. A veces salimos a trabajar a las 3:00 a. m. y volvemos hasta las 5:00 p. m.; a veces solo salimos con los gastos”, comenta.
Como muchos pescadores, sabe que el mar puede ser generoso, pero también impredecible. Hay días de buena pesca y otros en los que toca regresar con muy poco. Sin embargo, antes de encender el motor de su panga, hay algo que nunca falta: una oración.
"Uno siempre sale con la fe de que va a traer el sustento para la casa y, sobre todo, de que todos vamos a regresar bien", cuenta.
Esa confianza forma parte de una tradición profundamente arraigada entre las familias porteñas. Generaciones de pescadores han encomendado su trabajo a la Virgen del Carmen, conocida popularmente en Puntarenas como la Virgen del Mar, patrona de los pescadores y figura de especial devoción para quienes encuentran en el océano su forma de vida.
Silvina recuerda que desde niña asistía junto a su familia a la tradicional Procesión Marítima. Con el paso de los años, esa costumbre no solo se mantuvo, sino que se convirtió en una celebración familiar.
Hoy, junto a sus seres queridos, prepara y decora su embarcación para acompañar a la Virgen durante el recorrido por el golfo de Puntarenas, una tradición que reúne a decenas de lanchas y a miles de personas cada año.
"Es un día muy especial. Decoramos la lancha con mucho cariño y navegamos agradeciendo por todo lo que hemos recibido", relata.
En los días previos a la celebración, Silvina también visita la Catedral de Puntarenas para dar gracias y pedir protección antes de una nueva temporada de trabajo en el mar.
Las fiestas en honor a la Virgen del Mar se celebran del 3 al 19 de julio y reúnen actividades religiosas, culturales y familiares. Entre todas ellas, la Procesión Marítima continúa siendo el momento más esperado por pescadores, familias porteñas y visitantes, quienes se unen para mantener viva una de las tradiciones más representativas del puerto.
Para Silvina, la pesca y la fe siempre han navegado en la misma dirección. Y mientras exista una nueva jornada por comenzar, también habrá una oración que la acompañe mar adentro.

