Por Diana Vásquez 19 de octubre de 2026, 18:55 PM

A sus 80 años, doña Ana Cristina Mora conserva intacta la pasión por el bordado, una habilidad que desde hace 17 años comparte con otras personas a través de clases gratuitas. Con paciencia, talento y dedicación, esta vecina se ha convertido en una querida maestra para sus alumnas, quienes encuentran en ella no solo a una instructora, sino también a una persona dispuesta a compartir sus conocimientos (ver video adjunto).

Cada miércoles, a las 9 a. m., doña Ana llega al salón comunal de San Rafael Arriba de Desamparados para enseñar las técnicas de bordado a quienes deseen aprender. Sus clases son gratuitas y están abiertas a cualquier persona interesada en descubrir este arte, sin importar si tiene experiencia previa.

Entre hilos, agujas y telas, sus alumnas aprenden a transformar materiales sencillos en hermosas creaciones. El bordado ofrece múltiples posibilidades, desde almohadones y cuadros hasta diversos artículos decorativos que llevan el sello de la creatividad y el trabajo hecho a mano.

La paciencia es una de las cualidades que más destacan en doña Ana Cristina. Para ella, enseñar significa compartir una pasión que ha cultivado durante años y acompañar a cada estudiante en su proceso de aprendizaje, respetando su ritmo y celebrando sus avances.

A sus 80 años, esta maestra demuestra que el talento y las ganas de compartir no tienen edad. Con cada puntada, continúa transmitiendo sus conocimientos y manteniendo vivo un arte que une a las personas, despierta la creatividad y convierte el tiempo compartido en una oportunidad para aprender.