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Andrew Townshend, un piloto británico y teniente de la Fuerza Aérea Real, se enfrenta a una corte marcial luego de que el avión que pilotaba cayera en picada 1.340 metros mientras él jugaba con una cámara.

Según relata el diario The Telegraph, los hechos ocurrieron en 2014 pero hasta ahora llegaron a juicio. En ese momento Townshend estaba a cargo de una aeronave que llevaba 187 militares desde el Reino Unido hasta Afganistán.

Al parecer, el piloto se aburrió durante el vuelo y aprovechó que el copiloto salió de la cabina para jugar con su cámara, en ese momento el aparato golpeó la palanca de control y desactivó el piloto automático, lo que provocó que el avión cayera en picada en dirección al Mar Negro.

Después de segundos de angustia Townshend, quién salió expulsado hacia el techo, logró recuperar el control de la aeronave.

14 pasajeros resultaron gravemente heridos lo mismo que el copiloto, quien sufrió un corte en su cabeza, fractura de espalda, dislocación de una vértebra y daño de nervio producto del fuerte golpe.

A su regreso a tierra el piloto aseguró que todo se trató de un problema mecánico y criticó fuertemente el estado del avión.

Sin embargo, una investigación posterior demostró que todo se trató de una mentira y que el descuido de Townshend fue el responsable.

Al piloto se le acusa de negligencia, falso testimonio y mentir bajo juramento. Su juicio continuará durante las próximas semanas.