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El número de nacimientos registrados en China descendió casi un 15% interanual en 2020, por cuarto año consecutivo, una señal que la relajación de la planificación familiar en el país está teniendo poco impacto.

China, que desde 1979 exigía a las parejas tener un solo hijo para limitar el entonces galopante crecimiento demográfico, permite desde 2016 tener dos hijos para limitar el envejecimiento del país.

Según los datos publicados este lunes por el ministerio de Seguridad Pública, en 2020 se registraron 10,04 millones de nacimientos, un 14,8% menos que la cifra oficial de nacimientos registrados en 2019.

La proporción de sexos se situó en el 52,7% de niños y 47,3% de niñas.

La cifra oficial de nacimientos totales, anunciada por separado, fue de 14,65 millones en 2019. Esta cifra, que aún no está disponible para 2020, es tradicionalmente superior al número de nacimientos registrados porque no todos los padres inscriben a su hijo inmediatamente.

La cifra anunciada el lunes de nacimientos registrados es "inferior al número de personas que se presentan al examen de acceso a la universidad" y el envejecimiento se convertirá en un problema creciente, según un usuario de la red social Weibo

Para otro usuario de Weibo, es "la crisis más grave a la que se enfrenta la nación china".

El cambio en la política demográfica desde 2016 no ha empujado significativamente a las parejas a tener más bebés, principalmente por la urbanización y el coste de la vida. La tasa de natalidad del año pasado fue incluso la más baja desde la fundación de la República Popular en 1949.

"Si toda la sociedad considera que tener hijos es un sufrimiento, entonces hay un problema en esta sociedad", advierte otro usuario de Weibo.

El anuncio de estos últimos datos se produce después de un año en el que la pandemia de covid-19 causó estragos en la economía mundial y aumentó la preocupación por el empleo en muchas familias.

En noviembre, China puso en marcha su primer censo para determinar si el fin de la política del hijo único ha provocado un aumento significativo de la población. Se espera que el análisis de los resultados dure dos años.

Según las estimaciones del gobierno, el censo debería arrojar una población de 1.420 millones de habitantes (un 5,99% más en 10 años).