Por Teletica.com Redacción 23 de abril de 2026, 13:30 PM

Para muchas mujeres, dormir durante la menstruación puede convertirse en un verdadero desafío. Cambios hormonales, incomodidad física, ansiedad por posibles fugas y despertares constantes son factores que afectan no solo el descanso, sino también el estado de ánimo y el rendimiento al día siguiente.

La ginecóloga Adriana Sánchez Ramírez señala que el sueño es un pilar fundamental en la salud femenina. 

“De cómo descansemos dependen aspectos clave como el estado de ánimo, la regulación hormonal, la concentración y el rendimiento diario, tanto en el trabajo como en el hogar”, explica.

Durante los días previos y el inicio de la menstruación, los niveles de progesterona y estrógenos disminuyen significativamente. Esta caída hormonal influye directamente en la calidad del sueño, ya que la progesterona tiene un efecto calmante sobre el cerebro. “Más que necesitar más horas de sueño, lo que se pierde es la calidad del descanso”, detalla la especialista.

Cuando no se logra dormir bien durante el periodo, las consecuencias son inmediatas: mayor irritabilidad, aumento del estrés, percepción intensificada del dolor y menor capacidad de respuesta ante las actividades diarias.

A esto se suma un factor físico: la posición al dormir. Al permanecer acostadas, el flujo menstrual puede acumularse y, al cambiar de postura, provocar fugas. Esta situación genera ansiedad en muchas mujeres, lo que interrumpe aún más el sueño.

Además, el uso de productos que no absorben adecuadamente puede incrementar la incomodidad. La humedad constante puede causar irritación, picazón e incluso inflamación en la zona íntima. Por eso, la elección de una toalla sanitaria con tecnología de alta absorción es clave para mantener la piel seca y evitar interrupciones durante la noche.

En este contexto, opciones como Saba Buenas Noches Ultra Invisible están diseñadas para brindar hasta ocho horas de protección, lo que contribuye a un descanso más continuo y seguro.

La especialista también advierte que no todas las mujeres experimentan el periodo de la misma manera. Condiciones como endometriosis, síndrome de ovario poliquístico, anemia o etapas como la perimenopausia pueden intensificar los síntomas, el dolor y el sangrado, afectando aún más el descanso.

Ante señales como mareos, dolor incapacitante o sangrados excesivos, la recomendación es acudir a evaluación médica. “El dolor siempre debe investigarse. No es normal que incapacite”, enfatiza Sánchez.

Finalmente, el mensaje es claro: no se trata solo de dormir más, sino de dormir mejor. Adoptar hábitos adecuados, atender la salud ginecológica y contar con productos que brinden seguridad durante la noche pueden marcar la diferencia.

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