Qué comer antes, durante y después de hacer la romería
Una adecuada estrategia de alimentación e hidratación ayuda a mantener la energía durante la caminata hacia la Basílica de los Ángeles.
La preparación para la romería no solo implica elegir un buen calzado, sino también planificar la alimentación. Consumir los alimentos adecuados antes de iniciar la caminata le permitirá al cuerpo contar con el combustible necesario para afrontar el recorrido con mayor energía y reducir el riesgo de fatiga.
Antes de salir, los especialistas recomiendan optar por alimentos de fácil digestión y rápida absorción, como arroz con huevo, pasta con pollo o atún. Si la caminata inicia en horas de la mañana, también son buenas alternativas un tazón de cereal con leche o un emparedado de pan con jamón o con huevo, ya que aportan la energía necesaria para comenzar el trayecto.
Durante la romería es importante reponer energía con pequeñas porciones de carbohidratos, como gomitas o pan con jalea. Si el recorrido se extenderá por más de cinco horas, lo ideal es incorporar también una fuente de proteína, por ejemplo, un sándwich de jamón o una combinación de mantequilla de semillas con mermelada. En caso de presentar molestias musculares por el esfuerzo físico, Tioflex ofrece una fórmula tres en uno que ayuda a relajar el músculo, desinflamar y aliviar el dolor, permitiendo continuar el camino con mayor comodidad.
Al finalizar la caminata, el organismo necesita recuperarse con alimentos que aporten líquidos, carbohidratos y proteínas. Una bebida de leche con chocolate puede ser una excelente opción para la recuperación, al igual que bebidas hidratantes.
Posteriormente, se recomienda realizar un tiempo de comida completo, como un gallo pinto con huevo o un casado, para reponer la energía gastada. Y si después del recorrido el dolor aparece, Tioflex ayuda a relajar, desinflamar y aliviar las molestias musculares para que la experiencia termine de la mejor manera.

