Japón apuesta por robots para enfrentar la falta de trabajadores
Por su parte, en China crece la preocupación por el avance de los taxis autónomos y su impacto en el empleo.
Japón ya puso una meta: tener 10 millones de robots trabajando en sus empresas antes del año 2040.
El plan surge en medio del envejecimiento de su población y la escasez de mano de obra, que afecta fábricas, hospitales, restaurantes y hasta el campo.
Por eso, el Ministerio de Economía, Comercio e Industria prepara una estrategia para acelerar la fabricación y el uso de robots en todo el país.
La idea es que estas máquinas caminen por bodegas, levanten cargas, atiendan clientes y apoyen el cuidado de personas adultas mayores.
Por otro lado, taxistas de Shenzhen, en China, dicen que su trabajo está en riesgo, ya que una nueva ley les abre la puerta a más taxis autónomos en la ciudad.
Algunos califican la medida como “increíblemente cruel”, al considerar que acelera la sustitución de miles de conductores.
Las empresas de tecnología, en cambio, defienden que los vehículos autónomos mejorarán la seguridad y la movilidad en las grandes ciudades.
En Japón, una pulsera podría ayudar a evitar un golpe de calor en medio de veranos cada vez más extremos y con temperaturas elevadas.
La pulsera utiliza sensores que monitorean la temperatura corporal y detectan las primeras señales de estrés térmico.
Si el sistema identifica un riesgo, emite una alerta con luz, vibración o sonido para que la persona detenga su actividad, busque sombra y se hidrate antes de que el problema se agrave.

