¿Despierta con dolor aunque duerma bien? Postura al dormir puede estar afectando su salud
Pequeños cambios en la postura y en los hábitos de descanso pueden marcar la diferencia.
Despertar con dolor de cuello, espalda o sensación de rigidez, incluso después de dormir varias horas, es una situación más común de lo que parece. El problema no siempre está en la cantidad de sueño, sino en la calidad del descanso y en las posturas que se adoptan durante la noche.
La fisioterapeuta Rebeca Pacheco explicó que mantener una postura incorrecta durante seis u ocho horas puede generar tensión muscular, compresiones nerviosas e incluso problemas de movilidad a largo plazo.
Entre las posturas menos recomendadas destaca dormir boca abajo, ya que obliga a realizar una torsión excesiva del cuello y provoca tensión en la zona cervical y los hombros. Además, esta posición puede alterar las curvaturas naturales de la columna y generar presión en la pelvis y las piernas.
La especialista indicó que esta mala postura puede ocasionar hormigueos, adormecimiento de extremidades, inflamación en los hombros y molestias musculares constantes.
En contraste, dormir de lado o boca arriba son las posiciones más recomendadas. Para dormir de lado, aconsejan utilizar almohadas entre las piernas y abrazar otra almohada para mantener la columna alineada y evitar que la cadera caiga. También recomiendan no colocar el brazo debajo de la almohada o del rostro, ya que esto afecta la circulación y la postura cervical.
Por otro lado, dormir boca arriba puede ser beneficioso si se utiliza una almohada que brinde soporte adecuado al cuello y otra debajo de las rodillas, ayudando a relajar la cadera y la musculatura de las piernas.
Además de la postura, el papel de algunos suplementos en la calidad del sueño y la recuperación muscular, como la melatonina, hormona producida naturalmente por el cerebro, puede verse afectado por el uso constante de dispositivos electrónicos y los hábitos modernos, por lo que su suplementación puede ayudar a mejorar los ciclos de descanso.
Asimismo, el magnesio contribuye a potenciar el efecto de la melatonina y favorece la relajación muscular y del sistema nervioso.
Priorizar no solo la cantidad de horas de sueño, sino también la calidad del descanso, mediante hábitos adecuados, buena postura y una correcta recuperación muscular, le ayudará a tener un mejor descanso.

