Tía Zelmira
Tía Zelmira: Musas y divas de ayer y de hoy
Guiselle López, María Teresa Rodríguez y Mahyla Roth son las embajadoras de Terra Quintas.
Por Rogelio Benavides / benapresa@gmail.com.
Cumpleañeros
Saludo al chef Manuel Fratini, con motivo de cumplir años este viernes 18 de setiembre. También saludo con mucho gusto a la presentadora y periodista Julia Carolina “La Chama” Sánchez Rangel, quien celebra su natalicio el 19 de setiembre. Otros cumpleañeros de la semana son la presentadora Candle Lanuza (cumple el 19), la maquillista internacional Mirlen Quesada (20), el estilista Erik Fernando Hernández (20), el diseñador Edwin Ramírez (21), el productor Juan José Fonseca (22), el embajador del tango Oscar López Salaberry (23), la productora Ivannia Alvarado (24), el periodista y productor Franck Salas (24) y la periodista y empresaria gastronómica Hellen Badilla (24).
¡Atención, infieles! Vuelve La Segua
La Segua, una de las leyendas más escalofriantes de nuestra historia, regresará a las pantallas cinematográficas en enero próximo, bajo la dirección del cineasta Esteban Goicoechea Chavarría.
Se trata de una película de suspenso, terror y drama: una maldición desatada por los celos y la traición amorosa revive a través de los años, cobrando venganza contra los hombres infieles, fiesteros y mujeriegos.
Esta nueva versión, ubicada en la Costa Rica de 1820, es una trama acerca de la maldición y la transformación de Elizabeth en el espectro. Años después, en el 2012, la maldición resurge, afectando a nuevas parejas en escenarios turísticos de Costa Rica y culminando en la capital panameña.
Elizabeth es una jovencita de pueblo sano, cuyo corazón roto y traicionado la transforma en un ente demoníaco con cráneo de caballo. James, de 1840, y Héctor, del 2012, son hombres seductores, infieles y ambiciosos que se convierten en las principales víctimas de la mujer en sus respectivas épocas. También aparece Mary, mujer movida por los celos, la ambición y el despecho que desatan en ella fuerzas oscuras. Además, en medio de la trama, aparecen doña Martha y el capataz, quienes intentan advertir sobre el peligro moral de la época y sufren las consecuencias del destino.
En esta producción de Goicoechea, el mito de La Segua cobra nueva vida entre pasiones y venganzas. ¿Qué ocurre cuando el amor se corrompe por la traición y la mentira? El folclore costarricense se reinventa en esta historia que entrelaza dos épocas distantes, pero unidas por un mismo pecado: la infidelidad y la ambición.
Ambientada inicialmente en la Costa Rica de 1820, la trama sigue a Elizabeth, una mujer devota e ilusionada que, tras ser cruelmente abandonada y traicionada por su amado James —quien oculta dobles intenciones y romances por conveniencia—, es consumida por la desesperación. Empujada por un ritual oscuro y un dolor profundo, su alma se quiebra, dando origen a uno de los monstruos más terroríficos de nuestra mitología: La Segua, un espectro de rostro monstruoso y ojos de fuego que persigue sin piedad a los hombres infieles.
El relato da un salto sorpresivo hasta el año 2012, demostrando que la maldición no conoce el paso del tiempo. En la actualidad, figuras como Héctor, un hombre atrapado en relaciones paralelas, experimentan en carne propia la furia de este ente mitológico en parajes solitarios de Costa Rica, trasladando el eco de la tragedia hasta un exclusivo penthouse en Ciudad de Panamá. Una historia de suspense donde las pasiones ocultas y las faltas morales despiertan a un demonio sediento de sangre y justicia divina.
El elenco lo componen María Sarita Méndez, la bruja de Zárate; Tracy Morenp; Hellen Sánchez, una mujer de 1820; Jorge Castillo, un hombre de 1820; Ana Soto, la sirvienta de James; William Rodríguez, Gonzalo, esposo de Catalina; Ismailyn Mora, Valentina, esposa de Héctor; Jonathan Solano, el guardaespaldas de Paloma; Michelle Gonzáles, Elizabeth y La Segua, y Daniel Jiménez, Anastasio.
Además, Mauricio Álvarez, director de fotografía, interpreta a James; Rakele Mejivar no solo es una modelo muy reconocida de El Salvador, sino que es la asistente de Paloma; Manuel Angulo es camarógrafo y Emily Goicoechea, quien interpreta a Mary, también es asistente de maquillaje.
John Ling Tenorio fue el asesor y maquillista de efectos prácticos; Nubia Segura es doña Marta, mamá de Elizabeth; Cristian Orozco es el capataz y asistente de dirección; Daniel Peraza es Héctor, esposo de Valentina.
Elizabeth Salgado es Paloma, la amante de Héctor; Mike Niche, quien es cineasta y productor audiovisual en Estados Unidos, es el editor en posproducción de La Segua; Yorleni Alfaro es Catalina, esposa de Gonzalo y amiga de Valentina.
El elenco también lo componen figuras como Carol Oquendo, de Colombia; Samantha Mejía, Francis Juárez, Jessica Espinal y Kevin, de Honduras, así como la maquillista Sharyan H. Samuels.
El director
Esteban Goicoechea Chavarría es el director, guionista y productor de esta nueva versión de La Segua. Empezó en el mundo de la actuación en la Academia Mundial de Actuación (AMA) de César Manzanares. Esto lo motivó a desarrollar un proyecto de idea propia, con el corto de La Segua, pero al desarrollar el proyecto de manera propia y con una pequeña ayuda de Mauricio Álvarez, sacó material para un largometraje.
Goicoechea comenzó producción audiovisual en proyectos de la AMA. Tiene poco de estar en la actividad cinematográfica, pero gracias a La Segua se le presentaron varias oportunidades; una de ellas es ir a España. Actualmente estudia y lleva cursos avanzados de producción audiovisual.
Esta nueva propuesta de Goicoechea ha despertado mucha expectativa en el medio, por tratarse de una leyenda muy conocida en nuestro país y en otros de la región y sobre la que ya hay varias versiones, incluida la versión cinematográfica de 1984, dirigida por Antonio Yglesias, basada en la obra de Alberto Cañas, con un guion de Oscar Castillo y las actuaciones de Isabel Hidalgo, como La Segua; Blanca Guerra, Rafa Rojas, Óscar Castillo, Ana Poltronieri y Alfredo Catania.
Según la leyenda, La Segua es un ser monstruoso o demoníaco que se aparece de noche por caminos solitarios a los hombres mujeriegos que viajan solos, generalmente a caballo (o en automóvil o motocicleta, en relatos más modernos). Ella se les aparece como una mujer hermosa y seductora, pero al acercarse, revela un rostro de caballo. En nuestro país, la versión más conocida es una obra de teatro del escritor, historiador, periodista, político y dramaturgo Alberto Cañas Escalante; se trata de una comedia que consta de un prólogo y tres actos, basada en un relato de Anastasio Alfaro.
Otra versión popular costarricense cuenta que hace más de doscientos años, en un pueblito de Cartago, vivía una hermosa mujer, la más bella del pueblo. Linda como una rosa, de curvas pronunciadas, hermosísimos bustos, piernas torneadas y una cara sin igual; sin embargo, era la muchacha muy orgullosa y no guardaba la menor consideración por sus padres, a los que con frecuencia humillaba y desobedecía, pues se decía ser muy infeliz de ser pobre.
Cuenta la leyenda que, un día, esta bellísima joven recibió una invitación de un acaudalado y buen mozo español para asistir a un baile, a lo cual su madre se opuso, pues el joven era reconocido por sus atributos de conquistador, “Don Juan”, y poco formal con las muchachas.
Ante la negativa de su mamá, la joven estalló en ira y blasfemó contra ella; llenó de improperios su humilde hogar mientras su madre la observaba y lloraba en silencio ante la actitud de su hija, pero a la joven no le bastó con insultar, sino que en un momento dado levantó su mano para abofetearla, pero no había levantado completamente aún su mano cuando de la nada salió una mano negra, con grandes uñas, y sostuvo la mano de la hija ingrata; entonces se escuchó una voz estruendosa que dijo:
“Te maldigo, mala mujer, por ofender y pretender golpear a quien te dio la vida, desde hoy y para el resto de los siglos los hombres a ti se acercarán por tu hermoso cuerpo, pero por tu espantoso rostro de ti correrán”.
Así es como desde entonces La Segua se aparece en el camino pidiendo que algún jinete la lleve en su caballo, argumentando que va al pueblo más cercano; “no hay un hombre que se resista a tan hermoso cuerpo y dulce ruego”, pero una vez que sube en ancas al caballo, su cara se transforma en la de una horrible bestia, similar a la de un caballo relinchando.
La Segua aparece también a aquellos hombres mujeriegos que andan a altas horas de la noche en la calle. Ella se les aparece y con su dulzura les hace creer que es una nueva conquista, pero en un momento dado muestra su rostro de caballo.
Ya lo saben, La Segua amenaza con regresar en enero; por eso, es mejor andar por buen camino y con sanas intenciones.
Te tengo un vieras
Vieras que Verónica Bastos y sus hermanas se fueron al concierto de Carín León en Las Vegas, denominado Viva la raza latina, y por las fotos y videos que subieron, se nota que la pasaron muy bien. Saltaron, se abrazaron y corearon todas las canciones del mexicano.
Cuenta la Vero que el cantante cumplió con la promesa que les hizo y poco después de arrancar el último concierto en The Sphere, gritó “Pura vida”. Después, las hermanitas Bastos, de El Coyol, Alajuela, se fueron a tomar unas margaritas y otras carajaditas, pues salieron muy motivadas del concierto, como tiene que ser. ¡Viva México, cabronas!
Vieras que Maribel Guardia fue invitada una vez más por Telemundo para celebrar la gran fiesta de la Independencia.
“Viva México, viva Costa Rica y toda Centroamérica”, dijo Maribel, quien llegó con una vestimenta muy adecuada para la ocasión, llena de colores patrios e indumentarias propias del folclor mexicano. La gran cadena Telemundo ya ha invitado en otras ocasiones a Maribel a este grito de independencia y ella realmente disfruta participar en esta conmemoración.
Vieras que me complace saludar y resaltar una vez más mi admiración y respeto para Maribel Guardia por sus logros artísticos como ese de “El grito” en Telemundo.
De los saludos publicados en redes con motivo de la celebración de nuestra independencia, el que más me gustó fue precisamente el de ella.
Maribel subió una foto con un vestido con los colores azul, blanco y rojo que realmente me cautivó. Era una publicación llamativa, colorida y con un texto muy representativo en el que menciona a sus dos patrias, llena de esperanza y sincero agradecimiento:
"Hoy me visto con los colores y la tradición de mi Costa Rica querida llevando también en el corazón a mi México amado. Dos tierras, dos raíces de mi historia y un mismo amor. Viva Costa Rica y Viva México”.
En realidad es un texto escrito con emoción y mucho corazón, como todo lo que hace esa mujer.
Vieras que el influencer y director de La Taza, Josué Hernández, programó para este viernes 18 un encuentro titulado Voces de la Patria con motivo de la celebración de los 205 años de la Independencia.
“Hay muchas formas de celebrar a Costa Rica: con la palabra, con la música, con la pintura y sobre todo compartiendo. La poesía, la música y la pintura en vivo darán vida a esta celebración por nuestra amada tierra. Una celebración organizada por La Taza Oficial y El Lobo Mestizo para reunirnos alrededor del arte y de esas voces que también cuentan quiénes somos”, dice Josué.
El encuentro será a las 7 p. m. en el Salón Mesoamérica, El Lobo Mestizo, en San José. En la actividad participarán Leda García, Shirley Campbell, Minor Arias, Ana Rosa Anka, Lucía Alfaro, Julia Ardón, Aracelly Solís, Nidia Marina González, Alfredo Trejos, Laura Vásquez, el pintor Mario Rodríguez y la música de Ariel Devera y Noemy Linkemer, en la marimba.
Vieras que mi amigo Ricardo Castro y su esposa Ruth Linares se fueron de vacaciones a mi querida España y disfrutaron realmente de lo mejor de lo mejor. En algunas de las fotos aparece mi colega y amiga Ana Lupita Mora, quien reside allá.
Por ejemplo, subieron una foto frente al Acueducto de Segovia y luego fueron al imperdible restaurante El Mesón de Cándido, Mesonero Mayor de Castilla, famoso por servir, con todo un ritual, el mejor cochinillo del mundo. Además, Ricardo y Ruth anduvieron por Madrid, Barcelona, Sevilla y por todos los sitios emblemáticos que obligadamente hay que visitar cuando uno hace un recorrido por el Reino de España.
De acuerdo con Ricardo Castro:
“Hay lugares en los que uno no entra simplemente a comer. Entra en la historia de una ciudad. Eso nos ocurrió en el Mesón de Cándido, a los pies del imponente Acueducto de Segovia.
"La historia de esta casa se remonta a finales del siglo XIX, pero fueron Cándido López y su esposa, Patrocinio Duque —Patro—, quienes le dieron la identidad que terminaría haciéndola célebre. Desde 1935, el nombre de Cándido quedó unido para siempre a Segovia y, especialmente, a uno de los grandes símbolos de su gastronomía: el cochinillo asado.
"Estuvimos Ruth y yo, acompañados por nuestra querida amiga Ana Lupita, para disfrutar no solo de una comida, sino de una tradición que ha pasado de generación en generación. El protagonista fue, por supuesto, el cochinillo segoviano: dorado y crujiente por fuera, extraordinariamente tierno y jugoso por dentro, preparado siguiendo una tradición que esta casa conserva celosamente. Pero antes de probarlo había que vivir el ceremonial”.
Realmente, leer estas crónicas de Ricardo Castro, redactadas en forma clara y con datos históricos, es un verdadero deleite, como el cochinillo de Segovia.“Frente a nosotros tomó un plato de loza y, utilizando únicamente su borde, cortó el cochinillo recién asado. El gesto demuestra la extraordinaria ternura de la carne. Después, como manda la tradición, el plato terminó contra el suelo. Contemplar al hijo de Cándido repitiendo el ritual que hizo famoso su padre le dio al momento un significado diferente. Ya no se trataba solamente de una curiosidad gastronómica.
"Era una tradición familiar transmitida de padres a hijos y conservada viva ante nuestros ojos. Después llegó, naturalmente, el momento de probarlo. La carne, suave y jugosa; la piel, crujiente. Sencillamente deliciosa. Mientras compartíamos la mesa, a través de las ventanas aparecían los arcos milenarios del Acueducto.
"Una imagen difícil de olvidar: Roma frente a nuestros ojos y Castilla servida a nuestra mesa. Segovia nos había conquistado caminando por sus calles, contemplando su patrimonio y acercándonos a siglos de historia. En el Mesón de Cándido terminó de hacerlo por el paladar. Sentarse a la mesa con quienes queremos y descubrir que detrás de un plato pueden vivir generaciones enteras de historia, tradición y memoria”.
Vieras que termino esta columna con una noticia que me tiene muy triste. Esta semana supe que la hermosa Wendy Myrie, una de las modelos más exóticas y más hermosas de aquellas épocas gloriosas del modelaje costarricense, está muy enferma. Fue ella misma la que dio la noticia en sus redes:
“Con humildad les pido que me pongan en oración para que mi cuerpo, después de haber sufrido tanto dolor y exhaustivos exámenes y pruebas, me han diagnosticado el Síndrome de Guillain-Barré.
"Por todo el amor, cariño y respeto que a lo largo de mi vida me han brindado, quienes me han seguido y apoyado tanto en mi carrera profesional, les hago esta petición en este momento tan complicado. Cuento con la solidaridad de quienes han estado cerca de mis triunfos, caídas, éxitos, tropiezos y momentos alegres, así como en mi etapa de madre abnegada y mujer de familia."Últimamente me he alejado mucho de las redes para dedicarme enteramente a mi familia, cosa que disfruto y es mi motor de vida; por ello, hoy más que nunca necesito de sus oraciones, para superar esta terrible y dolorosa enfermedad, con el favor de Dios y sus sinceros y bondadosos corazones”.
Claro, Wendy querida, puede usted contar con las oraciones de todos los que siempre te hemos querido.
Eso es todo, los quiere Tía Zelmira, la que todo lo mira.