Tía Zelmira
Tía Zelmira: Año viejo muy pendejo
El periodo de fin de año no fue el mejor y nosotros, los de la ciudad, tuvimos que verlo por televisión, afortunadamente la oferta televisiva fue entretenida y de calidad.
Por Rogelio Benavides Rivas / benapresa@gmail.com
Cumpleañeros
Me complace saludar a mi colega y amiga María Fernanda Quirós, quien cumple años este 16 de enero, espero que pase muy feliz en unión de sus seres más queridos. También celebran su natalicio esta semana el empresario hotelero y fotógrafo David Reina Lamas (cumple el 17), la modelo Paola Ramírez de Whelles (17), la abogada Jackie Hidalgo (18), el musico y fotógrafo profesional Mario Campos (19), el presentador Randy Allen (20), el empresario y abogado Orlando Guerrero (21), el músico Kin Rivera (21), la querida periodista Adriana Durán (21), la modelo, presentadora y reina de belleza Verónica González (22), el periodista Otto Vargas (22) y el periodista, embajador, diplomático y profesor universitario Ricardo “Pecadito” Lizano Calzada (22). Felicidades a todos estos sobrinos.
Sebas, qué bonito es ser de Costa Rica
El fin de semana, Sebas Guillem, un artista de 29 años, nos llenó de auténtica felicidad y nos recordó que debemos sentirnos orgullosos de ser ticos. Qué bonito ser de Costa Rica.
La gesta de Sebas, quien obtuvo el Pase de Oro a la final del concurso Got Talent, de España, también puso de nuevo como tema de discusión el poco apoyo al talento artístico local. Pero, cuando alguien como Sebas se lanza al vacío en pos de sus sueños, demuestra que debemos llegar tan lejos como nos lo propongamos.
La buena noticia arribó en un momento extraño para el país, primero porque muchos estábamos valorando lo que había sido el año que recién terminó o bien haciendo planes para el que inicia; también estamos en medio de la incertidumbre de lo que sucederá el próximo mes con motivo de las elecciones, ya que es mucho lo que está en juego, tanto que podría significar seguir siendo un país libre y democrático a caer en cualquier cosa. El ambiente está raro, pero Sebas nos hizo recordar que estamos hechos de un material especial y que siempre hay espacio para el triunfo y la felicidad.
El lunes 12, en Buena Día, Calle 7, De Boca en Boca, en Noticias Repretel y en todos los medios electrónicos o impresos, entrevistaron al héroe del momento. No importa que haya salido en todos los medios, diciendo lo mismo, este muchacho se merece ese y todos los espacios posibles porque es talentoso y porque su mensaje es bálsamo para la tristeza. Vi casi todas esas entrevistas y todas las disfruté y las aquilaté también como ejemplo del tipo de material que debería estar más presente en nuestros medios.
Sebas tiene 20 años de perseguir un sueño, pero ahora, bien despierto dice: “Gracias a Got Talent por abrirme las puertas y por el cariño tan especial. A mi gente de Costa Rica, los amo con todo mi corazón y a todos en España también. Viva la música y celebrarlo con ustedes es el regalo más grande. Gracias Jesús por tu gracia”.
No se diga más, amar a todos los de aquí, a los de allá y del más allá y dar gracias a Dios todos los días.
“Cuando Dios está presente en la vida de quienes creen en él, hace cosas maravillosas, provoca que Él sea el centro de todo y, cuando eso sucede, las personas reciben sus sueños a través de ese amor”, dijo.
Como periodista confieso que en otra época, probablemente habría pasado por alto los comentarios religiosos y hubiese destacado lo artístico, sin embargo, cuando nos topamos con alguien tan convencido como Sebas, hay que respetar sus palabras y sus creencias. Se trata de tolerancia, libertad de expresión, educación y mucha paz.
Durante su audición en Got Talent España, Guillem conmovió al interpretar una canción que había compuesto junto a su hermano Jaime, quien falleció dos años atrás. Este momento fue inolvidable y permitió a Guillem transmitir un mensaje mucho más allá de su talento musical.
El fallecimiento de su hermano ha sido una de las experiencias más difíciles de su vida.
“De un pronto a otro, ya no está. Es un sinsabor muy fuerte. Dejó un legado gigante en mi familia y siempre queda el ‘qué hubiera pasado’. Es una daga en el corazón”, contó Guillem.
Cuando le preguntaron cuál era su sueño, respondió con claridad: “Ya lo estoy viviendo”. Guillem asegura que sentir que tiene una voz propia y que su sueño se cumple, ya sea proyectándose mundialmente o acompañando a otros artistas en giras, es lo que lo impulsa a seguir adelante.
Su interpretación no solo deslumbró al jurado, sino que, además, le valió el tan anhelado pase de oro, asegurándole un lugar directo en la semifinal del prestigioso concurso de talento.
Después de recibir el pase dorado, el artista se arrodilló en medio del escenario, en un gesto cargado de emoción y significado. Fue, según él, un acto de rendición y gratitud absoluta.
“Yo dije: ‘si tú me diste esta plataforma y me has dado la oportunidad de poder vivir algo tan único, toda la gloria a Él’”, expresó con humildad el cantante durante la conversación en Buen Día.
De acuerdo con la periodista Fátima Jiménez, de La Nación, el artista también compartió que, además de su fe, su familia ha sido el gran sostén en su camino. Contó que sus padres han sido pilares inquebrantables en su vida y que, desde niño, lo guiaron con amor para que siguiera sus sueños y convirtiera la música en una forma de propósito y entrega.
Sebas se convirtió en el primer músico nacional en conseguir el Pase de Oro del concurso Got Talent España 2026, un sello que lo envía directamente a las semifinales del programa. En su actuación, el tico interpretó la canción L-O-V-E, de Nat King Cole, al piano y sorprendió al jurado al convertir su respiración en un instrumento de viento. Después, y luego de anunciar que compone su propia música, interpretó “Joy”, una pieza que compuso junto a su hermano Jaime, previo al lamentable fallecimiento de este. La presentación provocó lágrimas en el jurado y la audiencia.
Sobre la gesta de Sebas, el cineasta costarricense Douglas Martin escribió un texto muy sentido y muy divertido:
“Qué lindo es ver a alguien de este país tan pequeño como el mío, dar la cara de la esencia real de lo que somos los ticos y aquí en España donde la comunidad es tan pequeña. Esa es la cultura tica que amo, de la que hablo y recuerdo de niño en mi linda Costa Rica. Esa es sonrisa nerviosa típica, esa tímida inocencia inicial que esconde un: no me dé mucha pelota que me aloco. Ese típico compa tuanis que arrrastra la erre del Pura Vida para todo. Humilde, sentimental, sin soberbia, y con pasión, mucha pasión por lo que hace. Esa Costa Rica que nos hace soñar despiertos sin ínfulas. Solo talento puro y duro. ¡Qué clase de embajador! Al carajo el perezoso, hagamos una estatua de este mae en el aeropuerto”.
Por su parte, el abogado Carlos Briceño, expuso una visión crítica sobre la falta de apoyo al talento costarricense:
“Hoy todos los medios hablan de Sebas Guillem y celebran su paso por Got Talent. Aplauden su talento, su voz y su valentía. Y sí, se lo merece… pero vale la pena preguntarnos algo: ¿por qué el apoyo llega recién ahora? El talento de Sebas no nació en un escenario de televisión. No apareció de la noche a la mañana. Él lo ha venido construyendo durante años, con esfuerzo, constancia, puertas cerradas, escenarios pequeños y muchas batallas silenciosas que casi nadie vio. Como tantos artistas nacionales, ha luchado sin cámaras, sin titulares y muchas veces sin respaldo.
“Hoy que los reflectores están encendidos, es fácil sumarse al aplauso. Lo difícil —y lo verdaderamente valioso— es apoyar antes, cuando el camino es cuesta arriba y el reconocimiento no es tendencia. Sebas Guillem representa a muchos talentos nacionales que siguen insistiendo, creando y creyendo, aun cuando el país no siempre cree en ellos.
"Que su historia nos sirva para reflexionar: el talento local necesita apoyo constante, no solo cuando triunfa en televisión. Apoyar lo nuestro no cuesta nada: escuchar, compartir, asistir, recomendar, creer. Porque cuando apoyamos el talento nacional desde el inicio, ayudamos a construir historias de éxito que no dependan únicamente de un escenario internacional o de un programa de televisión. Hoy celebramos a Sebas Guillem. Mañana, que no se nos olvide apoyar a quienes siguen luchando desde abajo”, escribió Carlos Briceño.
¡Qué muchacho! ¡Qué talento! Qué ganas de hacer las cosas bien. Qué satisfacción que, además de ser talentoso, en ese escenario tan grande, se sienta orgulloso y feliz de ser costarricense. Cuando veo gente así, recupero la fe en mi gente y en esta Patria que tanto ha invertido en educación, en democracia y en seguridad social. Qué bonito ser de un país libre, que ama y vive para la paz. Un abrazo fraterno para Sebas.
Vieras que el domingo 11 de enero Johnny Araya se encontró en el restaurante NutriTierra, en Palmares, propiedad de sus sobrinos Raúl y María Fernanda, con Andrey Amador y un grupo de referentes del ciclismo nacional. Emocionado como estaba les pidió a los atletas una foto y ellos aceptaron de inmediato.
Entonces Johnny escribió en sus redes:
“Tuve la linda oportunidad de compartir con grandes ciclistas, luego de una actividad ciclística en Palmares, en un espacio de convivencia en el restaurante NutriTierra. Entre conversaciones y recuerdos, coincidimos con figuras que han marcado la historia de este deporte en nuestro país, como Andrey Amador, el más emblemático ciclista del país y Mariscal del Festival de la Luz en el 2016, así como el palmareño Luis Daniel Oses, ganador de las dos últimas ediciones de la Vuelta Ciclística a Costa Rica; el también palmareño Joseph Ramírez; Sebastián Brenes, con una destacada carrera internacional e hijo de Andrés Brenes, quien dejó huella con su exitoso paso por este deporte; y Reymont González entre otros. Desde niño, gracias a las historias de mi padre, quien fue ciclista en su juventud, aprendí a amar este deporte y a valorar a quienes lo han construido con esfuerzo y pasión. Gracias a todos por este valioso encuentro. El ciclismo sigue uniendo historias, generaciones y sueños”.
Vieras que he venido observando el talento y la notable actividad musical de excelencia del talentoso Izmael Pacheco (a veces escribe el nombre con “z” y a veces con “s”), quien cada día me sorprende más porque, aparte de tener estudios de altura, también anda por ahí con el piano agradando y compartiendo su arte con todos.
El año recién terminado fue muy positivo para él que es un muchacho empático y muy carismático y así lo reconoció:
“Este fue un año lleno de retos, de aprendizaje, de renovación, de conocer mis límites, donde personas se alejaron y donde otras nuevas aparecieron. Fue un año dónde viajé, volví a un país que le tengo cariño como Austria, donde me reencontré con mi artista interior. Sin lugar a dudas, muchas cosas sucedieron, pero desde ya, deseo y les deseo un maravilloso año 2026, donde todos sus anhelos se cumplan y donde las nuevas oportunidades abunden”.
Vieras que durante el fin de año, Everardo Herrera, "Mi Reycito", se fue con su familia de vacaciones por Madrid, París y Londres y por cada sitio qué pasó, dejó una generosa crónica y muchas fotografías posando, en medio de un frío que pelaba, frente a sitios emblemáticos de aquellas capitales como el estadio Santiago Bernabéu, la Torre Eifel y el Big Ben.
Les comparto una de las crónicas de París, llena de recuerdos personales y profesionales: París vuelve a cruzarse en mi camino, casi tres décadas después de aquella primera vez inolvidable, cuando llegué para el Mundial de Francia 1998 al comando de Un Equipo Adelante de Radio Monumental.
Transmitimos el Mundial en vivo hasta Costa Rica, con un grupo humano extraordinario, del que me satisface decir que hoy todos continúan vigentes. Fueron más de treinta días intensos en esta ciudad, viviéndolo todo en pleno verano europeo. Hoy el contexto es distinto. Regreso como turista, de paseo, lejos del calor de julio: ahora París me recibe, a inicios de enero 2026, con temperaturas cercanas a los cero grados, y yo voy forrado de pies a cabeza para enfrentar el invierno.
Pero la ciudad sigue intacta en su esencia: elegante, vibrante, centro mundial de la moda y visitada por personas de todos los rincones del planeta. Volver a ver la Torre Eiffel, ahora la circunda una pared de vidrio que no existía entonces, reencontrarme con la Catedral de Notre Dame, recuperada desde el 2024 tras el incendio del 2019 (mantiene la corona de espinas de la crucifixión de Cristo cómo su gran valor histórico más que el templo mismo).
Y este es un detalle que conmueve profundamente: saber que en Notre Dame se custodia la corona de espinas de Jesucristo, una de las reliquias más sagradas del cristianismo. Estar frente a ese templo no es solo contemplar historia y arquitectura; es también un momento de recogimiento, fe y reflexión.
En medio del viaje, la espiritualidad se hace presente y recuerda lo esencial. Recorrer París desde los barcos que navegan el Río Sena, sentir la imponencia del Arco del Triunfo y caminar nuevamente por los Champs-Élysées despierta recuerdos imborrables. En esas avenidas queda grabada también mi admiración por el Tour de Francia, mi evento ciclístico favorito, y por tantas historias que esta ciudad ha regalado al deporte y a la vida, tal como fue reciente los Juegos Olímpicos del 2024.
París siempre impresiona. Su sistema de metro —admirable y eficiente— conecta no solo estaciones, sino épocas. Ha sido refugio de políticos, intelectuales, artistas y soñadores. Uno camina sus calles y siente que cada rincón guarda una historia distinta. Esta vez no camino solo. Vuelvo acompañado de mi familia, y eso lo cambia todo. Aunque el frío sea intenso, el corazón va abrigado.
El alma, llena de gratitud. Agradecido con Dios por estas oportunidades, por volver, recordar y seguir escribiendo nuevas páginas. La familia es un tesoro en nuestras vidas. Estar juntos es un regalo inmenso. París, 28 años después, vuelve a ser testigo.
Eso es todo, los quiere Tía Zelmira, la que todo lo mira.