Sucesos
Dictan cárcel a taxista que se aprovechó de menor sorda para violarla y producir pornografía
Según la acusación, el imputado contactó a la ofendida mediante una red social.
El descuido, la confianza y la forzadura figuran entre las principales formas utilizadas por delincuentes para cometer robos y hurtos en viviendas, según datos del Organismo de Investigación Judicial (OIJ).
Un total de 7.543 denuncias por delitos contra la propiedad se han registrado a nivel nacional entre 2025 y lo que va de 2026. Unas 5.183 de esas denuncias son por robo y 2.360 son por hurto, reportó por Douglas Rodríguez, jefe de Investigaciones de la Sección de Robo del OIJ.
La provincia de San José encabeza la incidencia de este tipo de delitos con 1.300 denuncias por robo y 462 por hurto. En segundo lugar se ubica Alajuela, con 1.163 denuncias por robo y 383 por hurto. Heredia aparece con la menor cantidad de casos reportados, con 436 denuncias por robo y 121 por hurto.
En cuanto a los cantones con mayor incidencia durante 2026, el Cantón Central de San José registra 325 denuncias por robo y 143 por hurto, seguido por Alajuela con 322 robos y 124 hurtos. San Carlos ocupa el tercer lugar con 307 denuncias por robo y 69 por hurto.
Rodríguez señala que los delitos contra viviendas son cometidos tanto por delincuencia común como por grupos organizados.
“Muchos de los casos, específicamente de San José, se dan por delincuencia común, que es el ciudadano, la persona que anda deambulando por la calle y aprovecha una oportunidad de que está el portón abierto, la ventana abierta, la puerta abierta, ingresa y se lleva algo”, señaló el jerarca policial.
Asimismo, agregó que también operan grupos organizados que actúan en conjunto para ingresar a las viviendas: “Cuando dos, tres o más personas se unen e ingresan a una vivienda, casi siempre es para realizar un asalto". Sin embargo, Rodríguez indica que esos casos no agrupan la mayoría.
“El primer modo de operar a nivel nacional es el tema de la forzadura, el segundo es por descuido y el tercero es por confianza”, explicó Rodríguez.
Entre los escenarios más habituales figuran aquellos en que las víctimas dejan puertas o portones abiertos mientras realizan labores domésticas, lo que facilita el ingreso de presuntos delincuentes.
“En determinado momento se va para el patio o se va para algún cuarto, deja toda la propiedad abierta y cualquier persona ingresa y lo primero que ve, lo de más fácil acceso, es lo que se lleva”, comentó Rodríguez.
También advirtió sobre hechos relacionados con reuniones sociales en viviendas, donde personas aprovechan para sustraer pertenencias y posteriormente utilizar tarjetas bancarias en comercios.
En relación con los robos mediante forzadura, indicó que algunos delincuentes verifican primero si la vivienda está vacía antes de ingresar.
Además, el investigador señaló que recientemente han detectado casos en los que cuidadores de adultos mayores aprovechan la confianza para utilizar las tarjetas bancarias de las víctimas.
“Muchos de estos aprovechan que están solos con el adulto mayor y se están tomando las tarjetas, las están pasando en distintos comercios”, concluyó Rodríguez.