Sucesos
Banda de alias “Diablo” retoma búnker 48 horas después de intervención de Fuerza Pública
Se trata de una estructura ubicada en Realengo de La Emilia en Pococí, Limón.
El Organismo de Investigación Judicial (OIJ) ubicó cámaras espía dentro de la vivienda de la tiktoker nicaragüense Junieysis Merlo, asesinada en Santa Ana, San José.
Se trata de cámaras que estaban instaladas en puntos estratégicos y que, según el informe judicial, son dispositivos difíciles de detectar.
De acuerdo con la investigación, incluso se habrían colocado cámaras en el baño, lo que evidencia el nivel de vigilancia al que estaba sometida la víctima.
En total, dentro de la casa se ubicaron ocho dispositivos. La policía judicial los describe como:
“Cámaras espía, dispositivos de vigilancia de tamaño reducido, diseñados para pasar desapercibidos y grabar imágenes o videos sin llamar la atención”.
Según el expediente, una de las hermanas de la joven relató que, tras un viaje a Nicaragua, Junieysis encontró un teléfono celular oculto en su habitación, el cual contenía grabaciones de conversaciones.
La joven decidió esconder el aparato y confrontó al sospechoso, quien le habría confesado que tenía al menos ocho celulares adicionales.
Familiares aseguran que la víctima vivía inmersa en un ciclo constante de violencia y control.
Incluso, meses antes del crimen, intentó huir hacia Nicaragua junto a sus hijas, pero una empleada doméstica la descubrió y alertó al sospechoso.
Como represalia, el hombre habría restringido completamente sus salidas y visitas, aumentando el aislamiento de la joven.
Desde Nicaragua, los familiares continúan exigiendo justicia por el caso. Aseguran que la situación ha provocado afectaciones emocionales y de salud en el padre y los hermanos de la víctima.
Por ahora, el caso se mantiene en investigación por parte del OIJ.