POR Mónica Matarrita | 22 de abril de 2026, 15:23 PM

La Policía Judicial advierte que cada vez menos ciudadanos están dispuestos a fungir como testigos en casos de homicidio, situación que la institución atribuye directamente a las amenazas y la violencia con que operan los grupos criminales en el país.

Según datos del OIJ, este comportamiento se ha venido registrando durante los últimos 10 años y muestra una tendencia creciente, principalmente en homicidios vinculados a ajustes de cuentas por narcotráfico. Las personas que presencian hechos criminales temen por sus vidas y, en algunos casos, reciben amenazas incluso antes de que se consume el crimen.

Ante este panorama, las cámaras de vigilancia se han convertido en un recurso clave para el avance de las investigaciones.

“Hemos visto reiteradamente homicidios donde hay presencia de muchas personas y al momento de que llegan las autoridades no hay nadie, tratamos de hablar con vecinos, con personas que van caminando por la calle pero nadie quiere decir nada y esto es por el tema de violencia que vive el país.

“Las cámaras estatales, municipales y privadas nos ayudan mucho en resolver casos, no solo en el contexto del sitio donde ocurrió el hecho sino hacia o desde el lugar en que se mueven los sujetos. La parte técnica científica y las metodologías que tenemos pues también son un elemento que nos ayuda mucho”, dijo Michael Soto, director interino del OIJ.

En el OIJ señalan que, en cada caso, se intenta recabar la versión de vecinos que hayan presenciado el homicidio o que conozcan a la víctima. 

De acuerdo con Soto, este fenómeno también ha sido detectado en familiares de personas que han sido asesinadas en hechos relacionados con drogas, quienes optan por no brindar información para evitar exponerse.

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