Sucesos
Padre e hijo salían de su casa a comprar pan cuando sicarios los atacaron a balazos
Vecinos señalaron haber escuchado múltiples detonaciones, lo que generó alarma en la zona.
Una violenta escalada de homicidios sacudió al país en cuestión de horas, dejando un saldo de siete personas fallecidas en distintos puntos del territorio nacional, en una cadena de ataques armados ocurridos entre la noche de jueves y la madrugada de este viernes.
El primer hecho se registró a las 7:22 p. m. en Villa Plata de Limón, donde una joven de 18 años, identificada por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) con el apellido Miranda, fue atacada mientras caminaba por la vía pública.
"Dos sujetos a bordo de una motocicleta la interceptaron y le dispararon en múltiples ocasiones. La víctima falleció en el sitio, mientras los sospechosos se dieron a la fuga", indicó la Policía Judicial.
Menos de una hora después, a las 8:13 p. m., otro ataque armado cobró la vida de un hombre de 31 años, de apellido Tafalla, en Betania de Siquirres, Limón.
De acuerdo con el OIJ, la víctima se encontraba en un local de comidas cuando fue abordada por dos individuos que le dispararon reiteradamente, impactándola en la cabeza, piernas y pies. Murió en el lugar.
La ola de violencia continuó a las 10:14 p. m. en Hatillo 5, San José, en el sector conocido como Las Gavetas, donde un hombre adulto fue hallado sin vida tras recibir un disparo en la cabeza.
Horas más tarde, ya en la madrugada, a las 12:07 a. m., en San Rafael de Heredia, se reportó el hallazgo de dos hombres adultos dentro de un vehículo liviano, ambos con múltiples impactos de bala y sin signos vitales al momento de la atención.
El último hecho ocurrió a las 5:49 a. m. en Espíritu Santo de Esparza, Puntarenas, donde un hombre de 41 años y su hijo, un menor de 12 años, fueron asesinados a balazos dentro de un carro.
Según la Cruz Roja Costarricense, ambos presentaban disparos en la cabeza y fueron declarados fallecidos en el sitio.
Las víctimas fueron identificadas como Róger Rosales Rodríguez y su hijo, Nicolás Rosales. Ambos se desplazaban en un vehículo tras salir de su casa cuando fueron interceptados por sujetos armados, quienes, al parecer, se bajaron de un carro y los atacaron.
Información preliminar indica que el objetivo principal, al parecer, es el adulto, quien aparentemente registra un amplio historial delictivo que incluiría delitos como homicidio y venta de droga. El niño habría sido víctima colateral del ataque.
Todos los casos quedaron en manos del OIJ.