POR Yirén Altamirano | 23 de julio de 2026, 18:57 PM

Las fuertes lluvias registradas en las últimas horas volvieron a provocar una emergencia en Sarapiquí, donde casi 800 personas permanecen en albergues debido a las inundaciones que afectan a varias comunidades del cantón.

Los sectores de Naranjales, Puerto Viejo, Nogal y El Tigre figuran entre los más golpeados por la crecida de los ríos. En estas localidades, los vecinos permanecen incomunicados y con amplias zonas completamente anegadas.

Ante la emergencia, la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), junto con la Cruz Roja Costarricense y otros cuerpos de rescate, realizaron labores de evacuación para trasladar a las personas afectadas hacia lugares seguros.

"Nos hemos enfocado en el proceso de evacuación de personas para poder llevarlas a un sitio seguro; por eso es que la cantidad de personas en albergues ha aumentado en casi 800 personas en nueve albergues. Esto ha requerido un esfuerzo de todas las instituciones, pero quiero mencionar el trabajo que se ha hecho para poder darle una atención integral y humanitaria a todos los afectados",  Alejandro Picado, presidente de la CNE. 

Las inundaciones también dejaron aislados a numerosos trabajadores de las bananeras, quienes enfrentaron dificultades para salir de sus centros de trabajo debido al desbordamiento de ríos y caminos cubiertos por el agua.

En medio de la emergencia, guías turísticos de la zona se unieron a las labores de rescate y colaboraron con el traslado de familias hacia sitios seguros utilizando sus embarcaciones.

Pérdidas económicas y familias desplazadas.

Además del impacto en la movilidad, las inundaciones ocasionaron importantes pérdidas económicas para decenas de familias.

Algunos vecinos reportaron la pérdida de parte de sus pertenencias e incluso de cabezas de ganado, afectando directamente su sustento económico.

Muchas de las personas evacuadas deberán pasar la noche en los albergues habilitados por las autoridades, donde reciben alimentación y atención mientras disminuyen los niveles del agua.

Sin embargo, no todos aceptaron abandonar sus viviendas. Algunos habitantes decidieron permanecer en sus casas, pese a que continúan inundadas, por temor a que delincuentes aprovechen la situación para ingresar y robar sus pertenencias.

Debido a que las condiciones meteorológicas continúan siendo inestables y existe riesgo de nuevas crecidas, las autoridades mantienen un monitoreo constante en las comunidades afectadas.

La CNE y los cuerpos de rescate no descartan realizar nuevas evacuaciones durante la noche si las lluvias persisten o aumenta el nivel de los ríos.

Las autoridades reiteraron el llamado a la población para mantenerse atenta a los reportes oficiales y recordaron que, ante cualquier situación de emergencia, se debe llamar de inmediato al Sistema de Emergencias 9-1-1.