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¿Baños fríos, cobijas o antibióticos? Lo que funciona y lo que no para bajar la fiebre
En el programa 'Su Salud', el especialista en Medicina Interna, Manuel Rojas, aclaró cuáles son los principales mitos que existen sobre el tema.
La tos es un reflejo natural del organismo que ayuda a proteger las vías respiratorias de partículas, polvo, irritantes e incluso infecciones. Sin embargo, cuando se prolonga, puede ser señal de que existe una causa que debe investigarse.
Una de las dudas más comunes es si los jarabes para la tos realmente ayudan a eliminarla. El neumólogo Eddy Betancourt explicó en el programa Su Salud, de Teletica.com, que estos productos pueden aliviar temporalmente el síntoma, pero no necesariamente solucionan el problema que lo está provocando.
“El jarabe lo que va a hacer es paliar ese síntoma, o sea, él no está controlando lo que está originando la tos, va a reducir un poco el reflejo, pero no está controlando lo que lo origina”, dijo durante la entrevista.
Por eso, aunque un jarabe pueda generar cierto alivio al inicio, si existe una enfermedad o condición detrás de la tos, el síntoma puede continuar.
“Entonces, tal vez de manera inicial mucho paciente empieza a tomar el jarabe, le puede aliviar un poco, y yo no estoy en contra, pero puede ser que si hay una causa de base, ya diga: ‘No me está sirviendo el jarabe'”, indicó Betancourt.
Por esa razón, Betancourt aclara que los jarabes no son necesariamente malos, pero no deberían convertirse en la única estrategia cuando la tos persiste.
“Entonces, los jarabes no es que sean malos, pero probablemente a largo plazo no van a servir”, agregó.
Los remedios caseros, como la miel o la miel con limón, también pueden proporcionar alivio, pero cumplen una función similar: ayudar a disminuir la molestia, sin tratar la causa de fondo.
El médico también explicó que las pastillas para la garganta y los líquidos calientes pueden ayudar porque generan una especie de capa sobre la mucosa irritada.
“La intención es generar como esta capita superficial que recubra esa mucosa que está irritada. Entonces, que los receptores que están en la mucosa no estén tan expuestos a cualquier cambio”, detalló.
Por eso, medidas como tomar líquidos calientes o miel pueden contribuir a disminuir temporalmente la irritación y la sensación de tos.
¿Siempre hay que quitar la tos?
No necesariamente. El especialista recuerda que la tos cumple una función de defensa y que, cuando aparece por una exposición puntual o durante una infección, puede ser parte del proceso normal de recuperación: “Todo va a depender de qué tan sintomática y qué tan necesaria es esa tos”.
Si la tos se prolonga, la situación cambia. Según Betancourt, una tos de menos de dos semanas suele considerarse aguda, mientras que entre dos y ocho semanas puede mantenerse debido a la inflamación de las vías respiratorias después de la causa inicial.
Cuando supera las ocho semanas, es necesario investigar qué la está causando.
“Pero ya más de ocho semanas sí tenemos que tomar más o ser más precavidos en saber si existe algo de base en nosotros que tengamos que tratar, inflamatorio, infeccioso, inclusive tumoral, que es importante, pero siempre evitar la automedicación si esto se está sobrepasando más de ocho semanas”, recomendó el médico.
Por eso, antes de depender de un jarabe o de cualquier remedio casero, lo importante es observar la duración de la tos y otros síntomas que puedan acompañarla.
Si además hay fiebre, pérdida de peso, sudoración excesiva o flemas que persisten con una coloración amarillenta o verdosa, el neumólogo recomienda consultar a un médico para determinar la causa.
Puede repasar el episodio completo de 'Su Salud' en el video adjunto o en el siguiente enlace de YouTube: