Política
Cuatro magistrados disputarán presidencia de la Corte Suprema
El plazo de inscripción de candidaturas se cerró este lunes.
Son compañeros en la Sala de Casación Penal, pero desde el 12 de octubre pasado, se disputan un mismo objetivo: la presidencia de la Corte Suprema de Justicia.
¿Pero es el interés por ese puesto una muestra de división interna en ese alto tribunal?
Ante los ojos de los aspirantes Patricia Solano, Patricia Vargas y Gerardo Rubén Alfaro, no.
"Que seamos tres personas de la Sala Tercera hace ver su importancia y puede influir de manera positiva. No hay división. Son diferentes visiones y estilos de gobernanza", subrayó Solano al ser consultada por Teletica.
Esa visión la comparte Vargas al señalar que, si bien puede que existan "algunas diferencias", estas responden a la pluralidad de ideas que existe en procesos de elección como el que encara junto a sus dos compañeros.
Tajantemente, la alta jueza rechazó que ello signifique un fraccionamiento como tal.
"Me parece que lo que existe, e insisto, es parte del ejercicio democrático. Que podrían ser compañeros y compañeras de una misma sala, pero también podrían ser 22 personas que integran la Corte Suprema de Justicia, porque en esta dinámica democrática, cualquiera de las personas que integra la Corte estaba facultada para someter su nombre a la candidatura propia de este cargo", puntualizó Vargas.
Alfaro tampoco cree que las aspiraciones suyas y de las otras miembros del alto tribunal tengan que ver con una división.
En ese sentido, se dijo seguro de que su trayectoria y la de sus compañeros les permitirá llevar la candidatura con madurez.
Además de los tres jueces de la Sala de Casación Penal, en la disputa por la silla que dejó Orlando Aguirre el 26 de setiembre anterior está la magistrada de la Sala Primera, Damaris Vargas. La primera ronda de votaciones está pactada para el 26 de octubre siguiente.
Consultados por este medio sobre si las candidaturas incidirán o no en el trabajo de la Sala de Casación Penal, los altos jueces descartaron que ese vaya a ser el caso.
El planteamiento reviste especial importancia en el tanto que ese alto tribunal es el encargado de juzgar a los miembros de los Supremos Poderes.
"¿Cómo va a salir un problema de ahí si resulta que somos personas? Por lo menos con Patricia Solano yo tengo seis años y medio de trabajar, y con Patricia Vargas lo que ella tiene de haber llegado a la Corte, no sé si dos años o tres años. Y en realidad, uno cuando trabaja con la gente, uno aprende a apreciar a la gente, aprende a respetarla, aprende a quererla, por encima de una aspiración como la presidencia, que nos llevaría precisamente a tener que articular todos.
"Entonces yo creo que la dinámica de la Sala se va a mantener como ha sido. Ha sido una Sala en la que el trabajo fluye, en la que cada uno tiene su posición, en la que en muchos asuntos somos coincidentes y, cuando no se coincide, se salva el voto, pero trabajando de manera muy armónica y muy en equipo", comentó Gerardo Rubén Alfaro.
Por su parte, Patricia Vargas apuntó que, para ella, era hasta esperable que hubiese varias candidaturas de la Sala Tercera, ya que a esta es a la que le corresponde, en última instancia, el juzgamiento de los delitos, en momentos en los que la inseguridad es la principal problemática de la ciudadanía.
El alto tribunal lo completan Rafael Segura y Aisen Herrera, este último como suplente, tras la jubilación de Sandra Zúñiga, el 11 de mayo pasado.